Nuestros nietos
¡Que el Señor te bendiga ... Que llegues a ver a tus nietos!
Salmos 128:5-6
Cuando enseñamos a nuestros hijos a orar, estamos enseñándoles a recibir para sí mismos, para sus hermanos, hermanas, padres y abuelos. ¿Pero qué es la bendición? ¿Bendición es tener una vida larga cuando ella está llena de dolor y sufrimiento? ¿Es bendición ser próspero cuando eso nos desvía de Dios?
Si usamos la Palabra bendición en nuestra oración como el salmista lo hace, está bien especificar lo que estamos pidiendo a Dios. El salmista agradece a Dios por hogares saludables, guiados por padres que andan según el Señor. El salmista también pide prosperidad y bienestar para Jerusalén. Familias guiadas por personas que temen a Dios son esenciales para el bienestar de una sociedad. Las bendiciones traen beneficios para toda la comunidad.
De manera semejante, la bendición de una larga vida no es solamente un beneficio para los abuelo pero también para “los hijos de sus hijos”. Eso significa que los hijos y nietos son bendecidos con vida, salud y bienestar mientras los abuelos son bendecidos con la alegría de ver las promesas de Dios siendo cumplidas de generación a generación. Los abuelos hacen con que la familia sea más fuerte, porque dan amor y estabilidad. Los abuelos también ayudan y dan coraje a sus nietos y oran por ellos, reconociendo que son regalos de Dios.
Piensa
“Abuelo, padre que no exige; abuela, madre con azucar”. Lauro Müller
Ora
Padre, te agradecemos por los abuelos que ayudan a proveer estabilidad a las generaciones. También agradecemos por el regalo maravilloso que son los nietos. En el bendito nombre de Jesús. Amén.
miércoles, 13 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario