Sirviendo con humildad
Revístanse de humildad... Colosenses 3:12
El orgullo es un pecado que frecuentemente asociamos con las “alturas”, y que lleva a la muerte. Decimos que los orgullosos miran desde arriba hacia abajo, como si estuviesen en un pedestal. Por otro lado, ser humilde es estar por debajo, es decir, mirar de abajo para arriba, por eso no es muy respetada.
Los humildes son considerados alfombra en quienes los orgullosos limpian los pies para subir a los lugares más altos del éxito. No encontramos ningún libro – ni libros cristianos – en la lista de los Bestsellers, que nos enseñe la humildad. Pero encontramos a Jesús de rodillas, lavando los pies de sus discípulos. Él se coloca en la posición de esclavo y con una vasija en la mano lava los pies de quienes estaban discutiendo a cerca de quien sería el mayor en el Reino de Dios. La tarea es humilde, amar y servir. Y Él dijo a los discípulos que deberían hacer lo mismo. Siendo humilde, Jesús pudo realizar mucho más que lo que otras personas podrían o podrán hacer.
Es la humildad la que nos posibilita a usar los dones espirituales para beneficiar a otros. Cristo muestra, con su ejemplo, que si el orgullo trae cualquier beneficio, es solamente para el orgulloso, sin embargo la humildad nos permite ayudar a los otros. ¿Cómo vamos a vivir hoy, cultivando el orgullo o la humildad?
Piensa
De rodillas, Jesús lava los pies de sus discípulos, quienes discutían acerca de quien sería el mayor.
Ora
Señor Jesús, tu humildad es un ejemplo a ser seguido. Es difícil ser humilde en éste mundo lleno de orgullo y poder. Que podamos elegir el camino de la humildad y andar en él. Necesitamos tu ayuda. Amén.
miércoles, 25 de febrero de 2009
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