¿Rechazo?
Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.
Salmos 27:10
Veo frecuentemente, una librería que tiene conexión directa, con una importante editora. Esa librería vende libros con “rebajas”, eso porque son libros que tienen las páginas dobladas o las capas rasgadas, por lo tanto no pueden ser vendidos a precios normales. Esos libros que son “rechazados”, sin duda, llegan a ser “excelentes” compras.
No sólo encontramos libros “rechazados” en nuestra sociedad. En un mundo donde las relaciones se deshacen tan fácilmente, muchos de nosotros nos sentimos como si la palabra “rechazado” estuviese sellado en nuestras frentes. Algunos de nosotros tuvimos que soportar el dolor de una amistad que terminó, a pesar de intentar conservarla... Muchos también fuimos rechazados por nuestros cónyuges, otros conocimos el dolor de ser despedidos de un empleo después de décadas de trabajo con dedicación y fidelidad.
El Salmista sabe lo que es ser huérfano en la sociedad. También muestra, que es posible soportar el dolor, porque fue recibido en la familia de Dios: “ Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá”
Aquellos que conocieron el “rechazo”, necesitan saber que Jesucristo es como un hermano que nos recibe en la familia de Dios.
Piensa
Los brazos receptivos de Dios, son un fuerte remedio, para cualquiera que conoce el “rechazo”.
Ora
Padre nuestro, agradecemos porque aquellos que conocen a tu Hijo, encontraron calor y aceptación en sus brazos. Cura nuestras heridas del rechazo y acéptanos en tu gran amor. En nombre de Jesucristo. Amén.
sábado, 14 de marzo de 2009
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