Alguien ofreció vino
Y al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber.
Mateo 27:48
Encontrar una “salida fácil” a nuestros problemas, puede ser el camino más rápido de huir de ellos y de la responsabilidad que nos da. Para un estudiante sobre presión, es tentador copiar. Para un niño que erró en algo, la tentación es mentir. Para alguien que está afectado emocionalmente, puede ser una tentación beber y usar calmantes para disfrazar el dolor y escapar del trabajo duro de tener que lidiar con las dificultades.
La forma que siempre Satanás escogió para hacernos caer, fue mostrándonos un camino fácil a cualquier situación o problema. Cuando Satanás tentó a Jesús en el desierto, le prometió gloria instantánea sin dolor. Más tarde usó a Pedro para tentar a Jesús a evitar el sufrimiento y también usó a los soldados para ofrecer a Jesús vino mezclado con vinagre, que funcionaría como un anestésico antes de ser clavado a la cruz.
En todo momento y circunstancia, Jesús se negó a seguir el camino fácil. Su propósito era sufrir por los pecados de la humanidad. Nada ni nadie lo desviaría de su misión – mucho menos un anestésico lo podía privar de una total conciencia en la cruz. Jesús se negó a entregarse a la tentación, que distanciaría a las personas de Dios. Sólo Jesús puede darnos fuerzas para decir no a las tentaciones.
Piensa
Ni siempre el camino más fácil y rápido nos lleva a un destino seguro.
Ora
Perdóname oh Señor, cuando sigo el camino más fácil. Ayúdame y fortaléceme para poder rechazar cualquier cosa que me separe de ti. Gracias por haber completado tu misión. Amén.
domingo, 19 de abril de 2009
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