¿Qué es lo que ve usted?
Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves a esta mujer?....
Lucas 7:44
Con facilidad excluímos a quien piensa, siente y se comporta de manera diferente que nosotros. Juzgamos y criticamos a tales personas, como si fuesemos superiores a ellas.
Simón era un hombre religioso que sabía cómo hacer una buena fiesta. Al recibir a Jesús, Simón deliberadamente dejó de lado algunas cortesías que acostumbraba ofrecer a los otros huéspedes. Él no le ofreció a Jesús agua para lavar sus pies, ni aceite para aliviar su piel de los efectos del sol y del viento, como era su costumbre. Una prostituta entró sin ser invitada. Ella veía en Jesús la esperanza de ser redimida de su vida de pecado. Sus lágrimas mojaron los pies de Jesús y por eso, ella los secó con sus cabellos. Soltar los cabellos en público, en aquella época, era considerado un acto de seducción e inmoralidad. Simón rápidamente intentó resolver la situación. Todas las actitudes que él vió, estaban mal. No vió a una pecadora en busca de perdón.
Jesús le dice a Simón: “¿Ves ésta mujer? ” Jesús la veía, pero no con los ojos de Simón o de los otros invitados, ni como a veces nosotros vemos a las personas que entran en nuestros templos o buscan, de alguna forma, hacer parte de nuestro grupo, de nuestra comunidad, sino con sus ojos de amor y compasión.
Piensa
¿Ves ésta persona? ¿Ves ésta mujer? ¿Ves éste adolescente...?
Ora
Padre, ayúdanos a ver de lo que fuímos perdonados, muévenos también a aceptar a los otros en amor. Que tu misericordia y gracia anule nuestra tendencia de ver defectos y pecados en los demás. Amén.
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jueves, 4 de junio de 2009
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