El fin de todas las cosas
“el Señor Jesucristo, que cambiará nuestro cuerpo miserable para que sea como su propio cuerpo glorioso”
Filipenses
3:20-21
El objetivo de nuestra jornada en este mundo es ser moldeados a imagen de nuestro salvador Jesucristo. Poco a poco, Dios va puliendo aspectos de nuestra personalidad, aspectos que impiden mostrar la personalidad de Cristo. Como un orive que refina un metal precioso, hasta alcanzar la pureza que lo permite ver el reflejo de su propio rostro en el metal. El Señor también nos refina para poder ver su rostro en nuestras vidas. ¡Qué milagro!
El Apóstol Juan nos dice que, cuando Cristo vuelva, seremos semejantes a Él, como lo vemos en su gloria. Pablo nos recuerda que esa semejanza va más allá de la personalidad parecida con Cristo, incluye hasta nuestra apariencia física. Él dice: “Cristo transformará nuestro cuerpo débil y mortal, y hará con que sea igual a su glorioso cuerpo.” (Filipenses 3:21)
Algunos de nosotros luchamos con mucha fragilidad física. Nuestro físico muchas veces no puede hacer lo que deseamos. Inclusive, algunos ejercicios espirituales exigen ciertas aptitudes físicas. No podemos servir a otros como nos gustaría porque nuestras mentes divagan y no conseguimos razonar con claridad. Hoy, vamos a vivir en la esperanza que nos trae alegría por medio de la resurrección. Estamos siendo transformados de gloria en gloria.
Piensa
Oh Señor, así como el orive, refina nuestro ser, hasta que veas tu rostro reflejado en nuestras vidas.
Ora
Señor, continua trabajando nuestras vidas. Llénanos con la alegría de saber que aquel que comenzó el buen trabajo en nosotros, lo completará hasta el día del regreso de Cristo. En nombre Jesús. Amén.
sábado, 31 de enero de 2009
viernes, 30 de enero de 2009
CADA DÌA . MENSAJE HOY
Los laureles de la victoria
“He peleado la buena batalla,.... Ahora me espera la corona...” 2 Timoteo 4:7-8
La última olimpiada fue en Grecia, cuna de los juegos olímpicos. Como celebración histórica, los vencedores recibían no solo la medalla, sino también una corona de hojas de oliva.
Con seguridad, los juegos olímpicos estaban en la mente de Pablo, cuando le escribió a Timoteo sobre la corona que le esperaba. Pablo había “corrido el maratón de la fe y había combatido el buen combate”. La carrera del discipulado promete combate y un premio mucho mejor que una corona de laureles. Al escribir a Timoteo dijo: “ y ahora me está esperando el premio de la victoria, que es dado al que vive una vida correcta, el premio que el Señor, el justo juez, me dará en aquel día, y no solamente a mi, sino a todos los que aman su venida.” (2Timoteo 4:8)
Podemos desanimarnos durante la carrera, pensando que hemos progresado poco. A veces pensamos desistir. Corremos por la pista de la obediencia – o por lo menos tratamos, pidiendo la ayuda de Dios para permanecer fieles aún en las pequeñas cosas de cada día. Recordemos, por tanto, que la corona de la justicia ya nos está esperando en la mano del Rey. Esperemos el día en que Él mismo colocará en nuestras cabezas, diciendo: “Muy bien, buen siervo y fiel!”. (Mateo 25:14-30)
Piensa
La carrera del discipulado promete un premio mucho mejor que una corona de laureles.
Ora
Señor, a veces nos sentimos exaustos y desanimados. Hay momentos que estamos determinados a desistir. Te suplicamos que renueves nuestro espíritu y mantengas nuestra mirada en tí. Amén.
“He peleado la buena batalla,.... Ahora me espera la corona...” 2 Timoteo 4:7-8
La última olimpiada fue en Grecia, cuna de los juegos olímpicos. Como celebración histórica, los vencedores recibían no solo la medalla, sino también una corona de hojas de oliva.
Con seguridad, los juegos olímpicos estaban en la mente de Pablo, cuando le escribió a Timoteo sobre la corona que le esperaba. Pablo había “corrido el maratón de la fe y había combatido el buen combate”. La carrera del discipulado promete combate y un premio mucho mejor que una corona de laureles. Al escribir a Timoteo dijo: “ y ahora me está esperando el premio de la victoria, que es dado al que vive una vida correcta, el premio que el Señor, el justo juez, me dará en aquel día, y no solamente a mi, sino a todos los que aman su venida.” (2Timoteo 4:8)
Podemos desanimarnos durante la carrera, pensando que hemos progresado poco. A veces pensamos desistir. Corremos por la pista de la obediencia – o por lo menos tratamos, pidiendo la ayuda de Dios para permanecer fieles aún en las pequeñas cosas de cada día. Recordemos, por tanto, que la corona de la justicia ya nos está esperando en la mano del Rey. Esperemos el día en que Él mismo colocará en nuestras cabezas, diciendo: “Muy bien, buen siervo y fiel!”. (Mateo 25:14-30)
Piensa
La carrera del discipulado promete un premio mucho mejor que una corona de laureles.
Ora
Señor, a veces nos sentimos exaustos y desanimados. Hay momentos que estamos determinados a desistir. Te suplicamos que renueves nuestro espíritu y mantengas nuestra mirada en tí. Amén.
jueves, 29 de enero de 2009
CADA DÌA . MENSAJE DE HOY
Proseguir siempre
“Ustedes iban por buen camino. ¿Quién les impidió obedecer a la verdad?” Gálatas 5:7
En los juegos Olímpicos de Atenas, el maratonista brasilero Vanderley Cordeiro de Lima, fue impedido de llegar a ser campeón, al ser detenido por un indivíduo, un ex padre irlandés Cornelius Horan, justo cuando estaba en frente del maratón y con amplia ventaja. Al ser atrapado y derrumbado, el brasilero perdió segundos preciosos y toda su concentración en la corrida; llegando a ser ultrapasado por otros dos competidores y él se quedó con la medalla de bronce. Dijo que a pesar de todo lo sucedido el sentimiento de felicidad era mucho mayor que el sentimiento de odio.
Cosas semejantes nos acontecen en nuestras vidas como discípulos. Personas o situaciones se pueden presentar y sacarnos del camino de la obediencia. Programas de ejercicios espirituales se dejan de lado y se hacen difíciles de continuar hasta la meta final.
Cuando nuestro ejercicio espiritual sale del ritmo, es importante respirar hondo y volver al camino de la disciplina. Muchos nos están observando, pero por otro lado, es animador saber que muchos héroes de la fe también nos están ayudando. (Hebreos 12:1) Por tanto, vamos a mirar a Jesús, Él es el mejor ejemplo. Intentemos ser más y más parecidos a Él, mientras corremos por medio de su fuerza.
Piensa
En la corrida del discipulado, pueden surgir personas o acontecimientos que nos desvien del camino.
Ora
Señor, tenemos menos resistencia espiritual de lo que pensamos. Cuando tropezemos, levántanos y colócanos de vuelta en la carrera. Ayúdanos a ser un buen ejemplo por medio de tu ejemplo. Amén.
“Ustedes iban por buen camino. ¿Quién les impidió obedecer a la verdad?” Gálatas 5:7
En los juegos Olímpicos de Atenas, el maratonista brasilero Vanderley Cordeiro de Lima, fue impedido de llegar a ser campeón, al ser detenido por un indivíduo, un ex padre irlandés Cornelius Horan, justo cuando estaba en frente del maratón y con amplia ventaja. Al ser atrapado y derrumbado, el brasilero perdió segundos preciosos y toda su concentración en la corrida; llegando a ser ultrapasado por otros dos competidores y él se quedó con la medalla de bronce. Dijo que a pesar de todo lo sucedido el sentimiento de felicidad era mucho mayor que el sentimiento de odio.
Cosas semejantes nos acontecen en nuestras vidas como discípulos. Personas o situaciones se pueden presentar y sacarnos del camino de la obediencia. Programas de ejercicios espirituales se dejan de lado y se hacen difíciles de continuar hasta la meta final.
Cuando nuestro ejercicio espiritual sale del ritmo, es importante respirar hondo y volver al camino de la disciplina. Muchos nos están observando, pero por otro lado, es animador saber que muchos héroes de la fe también nos están ayudando. (Hebreos 12:1) Por tanto, vamos a mirar a Jesús, Él es el mejor ejemplo. Intentemos ser más y más parecidos a Él, mientras corremos por medio de su fuerza.
Piensa
En la corrida del discipulado, pueden surgir personas o acontecimientos que nos desvien del camino.
Ora
Señor, tenemos menos resistencia espiritual de lo que pensamos. Cuando tropezemos, levántanos y colócanos de vuelta en la carrera. Ayúdanos a ser un buen ejemplo por medio de tu ejemplo. Amén.
martes, 27 de enero de 2009
CADA DÌA . MESAJE HOY
Gracia que recibir
“¡Jamás permitiré que me laves los pies!” Juan 13:8
Algunos años atrás, un miembro de mi familia pasó por una grave enfermedad. Por varias semanas me cansé mucho teniendo que cuidar de la familia, mientras trataba de mantener en día mi trabajo. Un amigo me preguntó si ya había contado a la iglesia que necesitaba ayuda. Al principio, resistí a ese consejo. ¿Cómo yo podría ser inconveniente a los demás con mi problema? Sin darme cuenta estaba teniendo la misma actitud de Pedro, cuando protestó porque no quería que Jesús lavara sus pies.
La vida cristiana es recíproca. Siempre que uno da amor, recibe amor. Solo que muchos de nosotros tenemos la tendencia de pensar en nosotros mismos como donadores. Pensamos que no necesitamos la ayuda de otros. Como resultado resistimos a la ayuda de los otros y al mismo tiempo a la gracia de Dios. Una de las practicas más difíciles de la espiritualidad es cultivar la gracia de recibir, porque recibir la ayuda de otras personas, crucifica nuestro orgullo, mata nuestro capricho de que podemos hacer las cosas solitos.
Descubrí algo maravilloso cuando compartí mi necesidad con la iglesia. Descubrí que yo estaba actuando con soberbia al evitar la ayuda de ellos. Descubrí las ganas que ellos tenían de ayudarme a mí y a mi familia.
Piensa
Una de las prácticas más difíciles de la espiritualidad es cultivar la gracia de recibir.
Ora
Padre, estamos aislados en nosotros mismos. Ayúdanos a aceptar la ayuda de los otros, sabiendo que la ayuda que recibimos del prójimo es tu ayuda y amor. En nombre de Jesucristo. Amén.
“¡Jamás permitiré que me laves los pies!” Juan 13:8
Algunos años atrás, un miembro de mi familia pasó por una grave enfermedad. Por varias semanas me cansé mucho teniendo que cuidar de la familia, mientras trataba de mantener en día mi trabajo. Un amigo me preguntó si ya había contado a la iglesia que necesitaba ayuda. Al principio, resistí a ese consejo. ¿Cómo yo podría ser inconveniente a los demás con mi problema? Sin darme cuenta estaba teniendo la misma actitud de Pedro, cuando protestó porque no quería que Jesús lavara sus pies.
La vida cristiana es recíproca. Siempre que uno da amor, recibe amor. Solo que muchos de nosotros tenemos la tendencia de pensar en nosotros mismos como donadores. Pensamos que no necesitamos la ayuda de otros. Como resultado resistimos a la ayuda de los otros y al mismo tiempo a la gracia de Dios. Una de las practicas más difíciles de la espiritualidad es cultivar la gracia de recibir, porque recibir la ayuda de otras personas, crucifica nuestro orgullo, mata nuestro capricho de que podemos hacer las cosas solitos.
Descubrí algo maravilloso cuando compartí mi necesidad con la iglesia. Descubrí que yo estaba actuando con soberbia al evitar la ayuda de ellos. Descubrí las ganas que ellos tenían de ayudarme a mí y a mi familia.
Piensa
Una de las prácticas más difíciles de la espiritualidad es cultivar la gracia de recibir.
Ora
Padre, estamos aislados en nosotros mismos. Ayúdanos a aceptar la ayuda de los otros, sabiendo que la ayuda que recibimos del prójimo es tu ayuda y amor. En nombre de Jesucristo. Amén.
lunes, 26 de enero de 2009
CADA DÌA . MENSAJE DE HOY
Sufrimiento
“...sentir en mí el poder de su resurrección y la solidaridad en sus sufrimientos” Filipenses 3:10
¿Quién quiere ser herido? ¿A quién le gustaría luchar contra el cáncer? ¿A quién le gustaría sufrir con la separación de un casamiento? Nadie quiere pasar por el dolor. Entonces, ¿por qué el apóstol Pablo quería sufrir con Jesús?
Por el simple motivo de que, solamente el deseo genuino de sufrir por Jesús lo haría participar de la expansión del Reino de Cristo en el mundo. Para que el significado de la cruz y el sepulcro vacío fuesen conocido en todo el imperio Romano, Pablo tenía que estar dispuesto a sufrir el dolor físico como el espiritual.
De la misma manera, para nosotros no es diferente. Anunciar el evangelio significa estar dispuesto a sufrir con los que sufren. Significa, ser marginado por mantener firme nuestras convicciones cristianas. En algunas situaciones, puede hasta significar morir por la fe en Cristo. Momentos de sufrimiento son oportunidades para la actuación de la gracia. Descubrimos que tiempos difíciles son momentos en los cuales crecemos espiritualmente.
Muchos de nosotros, en este momento estamos pasando por angustias y por momentos difíciles. No elegiríamos tal sufrimiento si tuviésemos que escoger. Pero cuando los enfrentamos con Cristo, nuestra vida espiritual alcanza una madurez que nunca tuvimos antes.
Piensa
“Con la fuerza que Cristo me da, puedo enfrentar cualquier situación.” Filipenses 4:13
Ora
Señor, perdónanos cuando pensamos que porque somos cristianos somos exentos de pasar por el dolor y el sufrimiento. Danos tu gracia para atravesar los tiempos sin vacilar . Amén.
“...sentir en mí el poder de su resurrección y la solidaridad en sus sufrimientos” Filipenses 3:10
¿Quién quiere ser herido? ¿A quién le gustaría luchar contra el cáncer? ¿A quién le gustaría sufrir con la separación de un casamiento? Nadie quiere pasar por el dolor. Entonces, ¿por qué el apóstol Pablo quería sufrir con Jesús?
Por el simple motivo de que, solamente el deseo genuino de sufrir por Jesús lo haría participar de la expansión del Reino de Cristo en el mundo. Para que el significado de la cruz y el sepulcro vacío fuesen conocido en todo el imperio Romano, Pablo tenía que estar dispuesto a sufrir el dolor físico como el espiritual.
De la misma manera, para nosotros no es diferente. Anunciar el evangelio significa estar dispuesto a sufrir con los que sufren. Significa, ser marginado por mantener firme nuestras convicciones cristianas. En algunas situaciones, puede hasta significar morir por la fe en Cristo. Momentos de sufrimiento son oportunidades para la actuación de la gracia. Descubrimos que tiempos difíciles son momentos en los cuales crecemos espiritualmente.
Muchos de nosotros, en este momento estamos pasando por angustias y por momentos difíciles. No elegiríamos tal sufrimiento si tuviésemos que escoger. Pero cuando los enfrentamos con Cristo, nuestra vida espiritual alcanza una madurez que nunca tuvimos antes.
Piensa
“Con la fuerza que Cristo me da, puedo enfrentar cualquier situación.” Filipenses 4:13
Ora
Señor, perdónanos cuando pensamos que porque somos cristianos somos exentos de pasar por el dolor y el sufrimiento. Danos tu gracia para atravesar los tiempos sin vacilar . Amén.
domingo, 25 de enero de 2009
CADA DIA . MENSAJE DE HOY
Extraños, pero amigos
“...reciban bien a quienes los visitan.” Romanos 12:13
Cuando yo estaba estudiando al norte del país, una iglesia providenció que mi familia y yo fuésemos hospedados en una casa. Aquella congregación “practica la hospitalidad”, acogiendo a los que necesitan un lugar para vivir. Los miembros de la iglesia, no solamente providenciaron un lugar para que vivamos, como también semanalmente nos invitaban a cenar con ellos. Nos abrieron sus hogares y nos invitaron para participar de las reuniones de pequeños grupos que realizaban. Ellos hicieron todo eso sin conocernos bien. Éramos extraños y ellos nos acogieron. (Mateo 25:35)
Recibir a extraños, es una de las maneras de demostrar hospitalidad cristiana. Pero tal actitud es rara, pues como la propia palabra implica, los extraños son extraños a nosotros.
¿Por qué debemos superar la tendencia de mantener distancia con los extraños? De acuerdo con la Biblia, nuestra motivación, además de la orden de Dios, es que fuimos hospedados primero. El pueblo de Dios fue extranjero en Egipto, y nosotros también como pecadores fuimos enemigos de Dios antes que Jesús venga a salvarnos. Pero ahora fuimos incluidos a la familia de Dios. Existe alguien cerca de nosotros que necesita ser acogido así como nosotros también fuimos acogidos un día.
Piensa
Tenemos miedo de llegar cerca de las personas que no conocemos.
Ora
Señor, gracias por las personas que demuestran hospitalidad. Ayúdanos a acoger a las personas extrañas que llegan a nosotros. Que podamos acoger como nos acogiste. En nombre de Cristo Jesús. Amén.
“...reciban bien a quienes los visitan.” Romanos 12:13
Cuando yo estaba estudiando al norte del país, una iglesia providenció que mi familia y yo fuésemos hospedados en una casa. Aquella congregación “practica la hospitalidad”, acogiendo a los que necesitan un lugar para vivir. Los miembros de la iglesia, no solamente providenciaron un lugar para que vivamos, como también semanalmente nos invitaban a cenar con ellos. Nos abrieron sus hogares y nos invitaron para participar de las reuniones de pequeños grupos que realizaban. Ellos hicieron todo eso sin conocernos bien. Éramos extraños y ellos nos acogieron. (Mateo 25:35)
Recibir a extraños, es una de las maneras de demostrar hospitalidad cristiana. Pero tal actitud es rara, pues como la propia palabra implica, los extraños son extraños a nosotros.
¿Por qué debemos superar la tendencia de mantener distancia con los extraños? De acuerdo con la Biblia, nuestra motivación, además de la orden de Dios, es que fuimos hospedados primero. El pueblo de Dios fue extranjero en Egipto, y nosotros también como pecadores fuimos enemigos de Dios antes que Jesús venga a salvarnos. Pero ahora fuimos incluidos a la familia de Dios. Existe alguien cerca de nosotros que necesita ser acogido así como nosotros también fuimos acogidos un día.
Piensa
Tenemos miedo de llegar cerca de las personas que no conocemos.
Ora
Señor, gracias por las personas que demuestran hospitalidad. Ayúdanos a acoger a las personas extrañas que llegan a nosotros. Que podamos acoger como nos acogiste. En nombre de Cristo Jesús. Amén.
sábado, 24 de enero de 2009
CADA DIA . MENSAJE DE HOY
El pueblo de Bernabé
“Bernabé lo llevó y lo presentó a los apóstoles.” Hechos 9:27
El trabajo de tutor ha sido común en ambientes de trabajo. Un profesor de primaria con mucha experiencia, ayuda a un novato a responder asuntos inevitables, que surgen en los primeros años de enseñanza. El que está haciendo su pasantía en una empresa, aprende con alguien el manejo de la compañía.
La práctica tutelar es muy antigua. Ella hace parte de la historia de la iglesia primitiva. Bernabé le tuvo a Pablo sobre sus cuidados y defendió su integridad ante los apóstoles en Jerusalén. Luego, Pablo hizo lo mismo con Timoteo. (Hechos 16:1-3) Al escribir a respecto de ese joven pastor, algunos años después, Pablo se presenta como el padre espiritual de Timoteo. (2 Timoteo1:2)
En el trayecto de mi ministerio he buscado a pastores más viejos y más sabios para que me aconsejen como líder. Todos nosotros necesitamos dar y recibir palabras de aliento y coraje durante nuestra vida como discípulo de Cristo en esta vida.
Hoy, todos nosotros podemos ayudar a alguien que está empezando en su caminar cristiano. A veces también necesitamos ser tutelados por alguien. Podemos ayudar, enseñar, confortar, incentivar y debemos ser enseñados, ayudados, confortados e incentivados.
Piensa
Todos nosotros necesitamos dar y recibir coraje en la vida cristiana.
Ora
Señor, haz de nosotros “como Bernabé”, que sepamos la importancia de dar coraje a otros. Ayúdanos a construir relaciones nutritivas con personas que creen en ti. En tu nombre oramos. Amén.
“Bernabé lo llevó y lo presentó a los apóstoles.” Hechos 9:27
El trabajo de tutor ha sido común en ambientes de trabajo. Un profesor de primaria con mucha experiencia, ayuda a un novato a responder asuntos inevitables, que surgen en los primeros años de enseñanza. El que está haciendo su pasantía en una empresa, aprende con alguien el manejo de la compañía.
La práctica tutelar es muy antigua. Ella hace parte de la historia de la iglesia primitiva. Bernabé le tuvo a Pablo sobre sus cuidados y defendió su integridad ante los apóstoles en Jerusalén. Luego, Pablo hizo lo mismo con Timoteo. (Hechos 16:1-3) Al escribir a respecto de ese joven pastor, algunos años después, Pablo se presenta como el padre espiritual de Timoteo. (2 Timoteo1:2)
En el trayecto de mi ministerio he buscado a pastores más viejos y más sabios para que me aconsejen como líder. Todos nosotros necesitamos dar y recibir palabras de aliento y coraje durante nuestra vida como discípulo de Cristo en esta vida.
Hoy, todos nosotros podemos ayudar a alguien que está empezando en su caminar cristiano. A veces también necesitamos ser tutelados por alguien. Podemos ayudar, enseñar, confortar, incentivar y debemos ser enseñados, ayudados, confortados e incentivados.
Piensa
Todos nosotros necesitamos dar y recibir coraje en la vida cristiana.
Ora
Señor, haz de nosotros “como Bernabé”, que sepamos la importancia de dar coraje a otros. Ayúdanos a construir relaciones nutritivas con personas que creen en ti. En tu nombre oramos. Amén.
viernes, 23 de enero de 2009
CADA DIA . MENSAJE DE HOY
Tiempo sabático
“El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado” Marcos 2:27
Jesús dijo que el Sábado es uno de los regalos de Dios a su pueblo. Guardar el Sábado (día de descanso) es una necesidad y un placer. El problema es que muchos, que vienen de una formación religiosa estricta, conocen el Sábado como un día de restricciones y tabúes. Por eso, muchas personas que se sentían paralizadas por el día de descanso semanal, cuando eran niños, lo cambiaron el nombre por “disfrutar el fin de semana”. Eso suena como una práctica optativa y liberadora. Muchas veces los “fines de semana”, no cumplen sus promesas de descanso. Las personas, después de un fin de semana intenso, empiezan a trabajar el lunes, llegando más cansadas de lo que ya estaban el viernes por no haber descansado.
Como Señor del Sábado, Jesús nos muestra que nuestra seguridad no está en una agenda de trabajos sin descanso y fines de semana llenos de compromisos. Nuestra confianza y paz están en la victoria de la resurrección de Jesús – una victoria que celebramos todos los domingos al experimentar el gusto de un Sábado verdadero y completo.
Hoy es domingo, el Sábado de los cristianos. Vamos a celebrar la victoria de la resurrección de Cristo; y dedicarlo en adoración, estudio de la Biblia y comunión. Adorar a Dios y descanar, hacen que la semana sea mucho mejor.
Piensa
Guardar un día de descanso es obedecer a Dios. Un fin de semana hiperactivo, no es saludable.
Ora
Señor, perdónanos cuando no priorizamos el descanso y nos llenamos de compromisos. Agradecemos por recordarnos de que vivimos para servirte y que podemos descansar y confiar en ti. En nombre de Jesús. Amén.
“El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado” Marcos 2:27
Jesús dijo que el Sábado es uno de los regalos de Dios a su pueblo. Guardar el Sábado (día de descanso) es una necesidad y un placer. El problema es que muchos, que vienen de una formación religiosa estricta, conocen el Sábado como un día de restricciones y tabúes. Por eso, muchas personas que se sentían paralizadas por el día de descanso semanal, cuando eran niños, lo cambiaron el nombre por “disfrutar el fin de semana”. Eso suena como una práctica optativa y liberadora. Muchas veces los “fines de semana”, no cumplen sus promesas de descanso. Las personas, después de un fin de semana intenso, empiezan a trabajar el lunes, llegando más cansadas de lo que ya estaban el viernes por no haber descansado.
Como Señor del Sábado, Jesús nos muestra que nuestra seguridad no está en una agenda de trabajos sin descanso y fines de semana llenos de compromisos. Nuestra confianza y paz están en la victoria de la resurrección de Jesús – una victoria que celebramos todos los domingos al experimentar el gusto de un Sábado verdadero y completo.
Hoy es domingo, el Sábado de los cristianos. Vamos a celebrar la victoria de la resurrección de Cristo; y dedicarlo en adoración, estudio de la Biblia y comunión. Adorar a Dios y descanar, hacen que la semana sea mucho mejor.
Piensa
Guardar un día de descanso es obedecer a Dios. Un fin de semana hiperactivo, no es saludable.
Ora
Señor, perdónanos cuando no priorizamos el descanso y nos llenamos de compromisos. Agradecemos por recordarnos de que vivimos para servirte y que podemos descansar y confiar en ti. En nombre de Jesús. Amén.
jueves, 22 de enero de 2009
CADA DIA . MENSAJE DE HOY
Comunidad en Cristo
“Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Mateo 18:20
Muchas personas quieren caminar con Jesús. Pero ni siempre quieren estar cerca del pueblo de Dios. Como cierta vez, alguien dijo, la iglesia es como el “Arca de Noé”. Nadie soportaría el olor de adentro si no fuese por el diluvio de afuera. Sí, es difícil convivir en una comunidad de personas imperfectas.
Entonces, ¿por qué me tengo que buscar la comunión en la iglesia? Porque la iglesia, como dijo el teólogo Dietrich Bonhoeffer, es “Cristo existiendo en comunidad”. Encontrarás a Jesús, el perfecto y santo Salvador, donde lo encontrarías en el primer siglo – caminando con personas poco perfectas que están unidas en su nombre. Así mismo como son, imperfectas, pero unidas a Él, son más fuertes juntas que separadas y soportan las tempestades.
Sequoias son árboles de maderas rojas espectaculares, y llegan a medir cerca de cien metros de altura. Pero esos árboles tienen raíces muy superficiales, ¿porqué entonces no caen con los vientos fuertes? Porque ellas crecen en grupo y sus raíces se entrelazan entre sí, lo que les ayuda a soportar las tempestades. Los cristianos pueden hacer lo mismo. Caminar y crecer juntos en comunidad imperfecta, y ayudarse mutuamente cuando surgen las tempestades de la vida.
Piensa
La reprensión es un favor que se nos hace pero generalmente lo tomamos como ofensa.
Ora
Salvador, gracias porque no estás solamente en las catedrales, sino también en los pequeños grupos que se reúnen en tu nombre. Que te podamos encontrar donde los cristianos se reúnen. Amén.
“Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Mateo 18:20
Muchas personas quieren caminar con Jesús. Pero ni siempre quieren estar cerca del pueblo de Dios. Como cierta vez, alguien dijo, la iglesia es como el “Arca de Noé”. Nadie soportaría el olor de adentro si no fuese por el diluvio de afuera. Sí, es difícil convivir en una comunidad de personas imperfectas.
Entonces, ¿por qué me tengo que buscar la comunión en la iglesia? Porque la iglesia, como dijo el teólogo Dietrich Bonhoeffer, es “Cristo existiendo en comunidad”. Encontrarás a Jesús, el perfecto y santo Salvador, donde lo encontrarías en el primer siglo – caminando con personas poco perfectas que están unidas en su nombre. Así mismo como son, imperfectas, pero unidas a Él, son más fuertes juntas que separadas y soportan las tempestades.
Sequoias son árboles de maderas rojas espectaculares, y llegan a medir cerca de cien metros de altura. Pero esos árboles tienen raíces muy superficiales, ¿porqué entonces no caen con los vientos fuertes? Porque ellas crecen en grupo y sus raíces se entrelazan entre sí, lo que les ayuda a soportar las tempestades. Los cristianos pueden hacer lo mismo. Caminar y crecer juntos en comunidad imperfecta, y ayudarse mutuamente cuando surgen las tempestades de la vida.
Piensa
La reprensión es un favor que se nos hace pero generalmente lo tomamos como ofensa.
Ora
Salvador, gracias porque no estás solamente en las catedrales, sino también en los pequeños grupos que se reúnen en tu nombre. Que te podamos encontrar donde los cristianos se reúnen. Amén.
miércoles, 21 de enero de 2009
CADA DIA . MENSAJE DE HOY
Jugando limpio
“...confiésense unos a otros sus pecados”. Santiago 5:16
Confesar nuestros pecados a Dios, es suficiente y tiene fundamento en las Escrituras. Entonces, ¿por qué Santiago nos pide que confesemos nuestros pecados unos a otros? ¿Por acaso Dios se divierte al vernos siendo humillados ante las personas? ¿Eso es como una penitencia para obtener la gracia de Dios?
Nada de eso. Santiago nos invita, no como algo importante para Dios, pero sí para nosotros. Primero, es difícil creer que nuestro perdón es verdadero. Muchos de nosotros confesamos nuestros pecados a Dios más de una vez, aún así no aceptamos su perdón. Es muy valiosa la ayuda de una persona cristiana quien nos recuerda que “si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para purificarnos de toda injusticia” (1 Juan 1:9).
En segundo lugar, cuando contamos a alguien sobre nuestro pecado, el pecado pierde su encanto y deja de ser atractivo. Comenzamos a ver que el pecado nos hace sentir que somos un trapo sucio. Tal vez pensemos que nuestra rebeldía nos fascine y que estemos en el control absoluto de la situación. Pero al depararnos con la verdad nos damos cuenta que el pecado nos engaña. Todos necesitan de alguien, con quien pueda abrir su corazón y ser honesto en relación a sí mismo.
Piensa
La Biblia tiene razón. Es necesario confesar nuestros pecados unos a otros para que seamos curados.
Ora
Padre, ayúdanos a ser honestos contigo y unos con otros. Danos coraje para confesar y experimentar la alegría de ser perdonados y la libertad de toda culpa. En nombre de Cristo Jesús nuesto Salvador. Amén.
“...confiésense unos a otros sus pecados”. Santiago 5:16
Confesar nuestros pecados a Dios, es suficiente y tiene fundamento en las Escrituras. Entonces, ¿por qué Santiago nos pide que confesemos nuestros pecados unos a otros? ¿Por acaso Dios se divierte al vernos siendo humillados ante las personas? ¿Eso es como una penitencia para obtener la gracia de Dios?
Nada de eso. Santiago nos invita, no como algo importante para Dios, pero sí para nosotros. Primero, es difícil creer que nuestro perdón es verdadero. Muchos de nosotros confesamos nuestros pecados a Dios más de una vez, aún así no aceptamos su perdón. Es muy valiosa la ayuda de una persona cristiana quien nos recuerda que “si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para purificarnos de toda injusticia” (1 Juan 1:9).
En segundo lugar, cuando contamos a alguien sobre nuestro pecado, el pecado pierde su encanto y deja de ser atractivo. Comenzamos a ver que el pecado nos hace sentir que somos un trapo sucio. Tal vez pensemos que nuestra rebeldía nos fascine y que estemos en el control absoluto de la situación. Pero al depararnos con la verdad nos damos cuenta que el pecado nos engaña. Todos necesitan de alguien, con quien pueda abrir su corazón y ser honesto en relación a sí mismo.
Piensa
La Biblia tiene razón. Es necesario confesar nuestros pecados unos a otros para que seamos curados.
Ora
Padre, ayúdanos a ser honestos contigo y unos con otros. Danos coraje para confesar y experimentar la alegría de ser perdonados y la libertad de toda culpa. En nombre de Cristo Jesús nuesto Salvador. Amén.
martes, 20 de enero de 2009
CADA DIA . MENSAJE DE HOY
Dios habla, escuchemos
“...después del fuego se oyó un sonido suave y delicado.” 1 Reyes 19:12
Algunas personas que conozco hablan mucho y escuchan poco. Aún cuando son ellas mismas las que preguntan, difícilmente esperan una respuesta. Hacemos lo mismo en nuestra relación con Dios. Conversamos raramente con Dios, raramente escuchamos lo que Él nos quiere decir. Consideramos que la oración es un monólogo con Dios.
En el monte Horeb, Elías tenía mucho que decir a Dios y se sorprendió cuando recibió respuesta. Pero la respuesta de Dios no vino a través de un parlante. La respuesta de Dios no fue un huracán, ni un terremoto ni una tempestad de fuego. Vino en un suave susurro. La experiencia de Elías no fue como la del niño Samuel, que escuchó la voz de Dios y pensó que era el sacerdote Elí (1 Samuel 3). Dios no habla con todas las personas en voz audible, necesariamente. Dios tiene su manera de llamar nuestra atención y guiarnos, si abrimos bien el oído de nuestro corazón.
Algunos de nosotros recibimos un llamado de atención recientemente, a través de este devocionario. Sabemos lo que debemos hacer, pero tendemos a resistir al llamado de Dios porque su voz es demasiado suave como para impresionarnos. Tal vez es hora de decir como el niño Samuel: “Habla Señor, pues tu siervo escucha.” (1 Samuel 3:6-10)
Piensa
El oído de nuestro corazón siempre escucha mejor cuando está dispuesto a obedecer.
Ora
Señor, nos acercamos a ti con un montón de preguntas. Prepara los oídos de nuestro corazón para recibir tus respuestas. Que no seamos solamente oidores de tu Palabra, sino practicantes. Amén.
“...después del fuego se oyó un sonido suave y delicado.” 1 Reyes 19:12
Algunas personas que conozco hablan mucho y escuchan poco. Aún cuando son ellas mismas las que preguntan, difícilmente esperan una respuesta. Hacemos lo mismo en nuestra relación con Dios. Conversamos raramente con Dios, raramente escuchamos lo que Él nos quiere decir. Consideramos que la oración es un monólogo con Dios.
En el monte Horeb, Elías tenía mucho que decir a Dios y se sorprendió cuando recibió respuesta. Pero la respuesta de Dios no vino a través de un parlante. La respuesta de Dios no fue un huracán, ni un terremoto ni una tempestad de fuego. Vino en un suave susurro. La experiencia de Elías no fue como la del niño Samuel, que escuchó la voz de Dios y pensó que era el sacerdote Elí (1 Samuel 3). Dios no habla con todas las personas en voz audible, necesariamente. Dios tiene su manera de llamar nuestra atención y guiarnos, si abrimos bien el oído de nuestro corazón.
Algunos de nosotros recibimos un llamado de atención recientemente, a través de este devocionario. Sabemos lo que debemos hacer, pero tendemos a resistir al llamado de Dios porque su voz es demasiado suave como para impresionarnos. Tal vez es hora de decir como el niño Samuel: “Habla Señor, pues tu siervo escucha.” (1 Samuel 3:6-10)
Piensa
El oído de nuestro corazón siempre escucha mejor cuando está dispuesto a obedecer.
Ora
Señor, nos acercamos a ti con un montón de preguntas. Prepara los oídos de nuestro corazón para recibir tus respuestas. Que no seamos solamente oidores de tu Palabra, sino practicantes. Amén.
lunes, 19 de enero de 2009
CADA DIA . MENSAJE DE HOY
Oración e intimidad
“Señor, enséñanos a orar” Lucas 11:1
Se cuenta la historia de un niño que durante los tres primeros años de su vida, no pronunció una sola palabra. Sus padres intentaban de todas las maneras para hacerlo hablar. Finalmente, un día, en la mesa del comedor él dijo sus primeras palabras: “¡Arvejas frías!” ¡Todos se alegraron!, le preguntaron “¿por qué no dijiste nada hasta ahora?” Él respondió: “hasta ahora estaba todo muy bien”.
Dios espera que sus hijos digan alguna cosa. Días, meses y años pasan, y nosotros no abrimos nuestras bocas. Apenas cuando tenemos algo que reclamar es que nos sentimos motivados a hacer de la oración una prioridad. Apenas cuando las arvejas de nuestras vidas están frías es que pensamos hablar con nuestro Padre Celestial. Pero la oración no es una sensación de lavar ropa sucia con Dios. Al contrario, es una oportunidad para mantener una intimidad con Dios, que nos sostiene, a través de los tiempos tranquilos y difíciles.
Orar solamente cuando estamos en dificultad es como conversar con nuestra pareja solamente cuando estamos enfrentando algún conflicto que no aguantamos. Esa no es la mejor hora para construir puentes de comunicación. Es necesario comunicarse siempre. Hoy es tiempo de orar.
Hoy es tiempo de hablar con Dios.
Piensa
Orar solamente cuando estamos en apuros es como conversar con nuestra pareja cuando estamos en crisis.
Ora
“Señor, enséñanos a orar”. Enséñanos no solamente a utilizar vocabularios propios de la oración, sino llévanos a tener una relación de oración que sustente nuestra jornada diaria de fe. Amén.
“Señor, enséñanos a orar” Lucas 11:1
Se cuenta la historia de un niño que durante los tres primeros años de su vida, no pronunció una sola palabra. Sus padres intentaban de todas las maneras para hacerlo hablar. Finalmente, un día, en la mesa del comedor él dijo sus primeras palabras: “¡Arvejas frías!” ¡Todos se alegraron!, le preguntaron “¿por qué no dijiste nada hasta ahora?” Él respondió: “hasta ahora estaba todo muy bien”.
Dios espera que sus hijos digan alguna cosa. Días, meses y años pasan, y nosotros no abrimos nuestras bocas. Apenas cuando tenemos algo que reclamar es que nos sentimos motivados a hacer de la oración una prioridad. Apenas cuando las arvejas de nuestras vidas están frías es que pensamos hablar con nuestro Padre Celestial. Pero la oración no es una sensación de lavar ropa sucia con Dios. Al contrario, es una oportunidad para mantener una intimidad con Dios, que nos sostiene, a través de los tiempos tranquilos y difíciles.
Orar solamente cuando estamos en dificultad es como conversar con nuestra pareja solamente cuando estamos enfrentando algún conflicto que no aguantamos. Esa no es la mejor hora para construir puentes de comunicación. Es necesario comunicarse siempre. Hoy es tiempo de orar.
Hoy es tiempo de hablar con Dios.
Piensa
Orar solamente cuando estamos en apuros es como conversar con nuestra pareja cuando estamos en crisis.
Ora
“Señor, enséñanos a orar”. Enséñanos no solamente a utilizar vocabularios propios de la oración, sino llévanos a tener una relación de oración que sustente nuestra jornada diaria de fe. Amén.
domingo, 18 de enero de 2009
CADA DIA . MENSAJE DE HOY
Dando a Dios su parte
“Tú eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder” Apocalipsis 4:11
Hay una tendencia entre los seguidores de todas las religiones, en imitar características de su dios. Seguidores del perverso Molech se pervirtieron terriblemente, cuando entregaron sus propios hijos para ser quemados en sacrificio. Seguidores de Baal, se prostituyeron al suplicar a su dios una tierra fértil.
Los discípulos de Cristo quieren parecerse a Cristo y hacer que la alabanza constante haga parte de su disciplina espiritual. La alabanza transforma nuestras vidas, nuestros corazones. Al alabar verdaderamente a Dios, salimos nosotros mismos del centro de todo. El romancista Walter Percy describió el tedio de una manera espectacular “el yo lleno del yo”. Muchos de nosotros estamos demasiados ocupados con nosotros mismos.
La alabanza nos lleva más allá de la atracción egocéntrica y nos lleva a aquel que merece toda la adoración. La alabanza expresa nuestro llamado más importante en la vida: comprender el quien es Dios. Algo poderoso acontece cuando alabamos. El espíritu de Cristo está unido a nuestro espíritu. Nuestros corazones se vuelven un santuario, el trono de Cristo. ¡Salimos de dentro de nosotros y nos dirigimos a Dios! De a poco, la alabanza nos va moldeando a imagen de nuestro Salvador.
Piensa
La alabanza nos lleva a la adoración y quita nuestro yo del centro.
Ora
Señor, perdona nuestra actitud irresponsable ante la alabanza. Que podamos encontrar nuestro lugar delante de tu trono y depositar nuestras coronas de discípulos a tus pies.En tu nombre. Amén.
“Tú eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder” Apocalipsis 4:11
Hay una tendencia entre los seguidores de todas las religiones, en imitar características de su dios. Seguidores del perverso Molech se pervirtieron terriblemente, cuando entregaron sus propios hijos para ser quemados en sacrificio. Seguidores de Baal, se prostituyeron al suplicar a su dios una tierra fértil.
Los discípulos de Cristo quieren parecerse a Cristo y hacer que la alabanza constante haga parte de su disciplina espiritual. La alabanza transforma nuestras vidas, nuestros corazones. Al alabar verdaderamente a Dios, salimos nosotros mismos del centro de todo. El romancista Walter Percy describió el tedio de una manera espectacular “el yo lleno del yo”. Muchos de nosotros estamos demasiados ocupados con nosotros mismos.
La alabanza nos lleva más allá de la atracción egocéntrica y nos lleva a aquel que merece toda la adoración. La alabanza expresa nuestro llamado más importante en la vida: comprender el quien es Dios. Algo poderoso acontece cuando alabamos. El espíritu de Cristo está unido a nuestro espíritu. Nuestros corazones se vuelven un santuario, el trono de Cristo. ¡Salimos de dentro de nosotros y nos dirigimos a Dios! De a poco, la alabanza nos va moldeando a imagen de nuestro Salvador.
Piensa
La alabanza nos lleva a la adoración y quita nuestro yo del centro.
Ora
Señor, perdona nuestra actitud irresponsable ante la alabanza. Que podamos encontrar nuestro lugar delante de tu trono y depositar nuestras coronas de discípulos a tus pies.En tu nombre. Amén.
sábado, 17 de enero de 2009
CADA DIA . MENSAJE DE HOY
Llamado a vida modesta
“Porque el amor al dinero es raíz de toda clase de males” 1Timoteo 6:10
Algo anda fuera de lugar en nuestras vidas. Trabajamos más horas por un salario menor. Intentamos equilibrarnos más que un artista de circo para cumplir con nuestros compromisos. En muchos casos, estamos intentando ganar dinero para pagar los juguetes caros con los cuales ni podemos jugar o disfrutar porque no tenemos tiempo. Caemos que estamos en la vida para ser consumidores.
Como discípulos de Cristo, necesitamos evaluar el impacto que este estilo de vida está causando a nuestro crecimiento espiritual. Adquirimos y asumimos demasiadas cosas, no tenemos tiempo para lo que realmente importa. Como resultado, no somos libres para realizar los deseos de nuestro corazón. Somos como semillas plantadas en un suelo donde las preocupaciones del mundo sofocan los brotes verdes de vida espiritual (Mateo 13:7). Nos fascina lo que el dinero puede comprar y eso nos llevó a ignorar lo que nuestro vecino necesita y el dolor de los demás.
Es hora de preguntarnos si tendríamos mejores condiciones de experimentar más la bondad de Dios, si estuviésemos menos preocupados en las cosas materiales. ¿Será que no es hora de repensar nuestros valores? La avaricia mata a la generosidad. Es el reino de la paradoja – muchos de nosotros seríamos más ricos si diésemos más.
Piensa
Nuestro amor por las cosas sofocó nuestro amor por los otros.
Ora
Señor, ayúdanos a liberarnos de la obsesión de tener y de la avaricia que rige nuestra sociedad de consumo. Abre nuestros corazones para que podamos dar, alegre y generosamente, a los necesitados. Amén.
“Porque el amor al dinero es raíz de toda clase de males” 1Timoteo 6:10
Algo anda fuera de lugar en nuestras vidas. Trabajamos más horas por un salario menor. Intentamos equilibrarnos más que un artista de circo para cumplir con nuestros compromisos. En muchos casos, estamos intentando ganar dinero para pagar los juguetes caros con los cuales ni podemos jugar o disfrutar porque no tenemos tiempo. Caemos que estamos en la vida para ser consumidores.
Como discípulos de Cristo, necesitamos evaluar el impacto que este estilo de vida está causando a nuestro crecimiento espiritual. Adquirimos y asumimos demasiadas cosas, no tenemos tiempo para lo que realmente importa. Como resultado, no somos libres para realizar los deseos de nuestro corazón. Somos como semillas plantadas en un suelo donde las preocupaciones del mundo sofocan los brotes verdes de vida espiritual (Mateo 13:7). Nos fascina lo que el dinero puede comprar y eso nos llevó a ignorar lo que nuestro vecino necesita y el dolor de los demás.
Es hora de preguntarnos si tendríamos mejores condiciones de experimentar más la bondad de Dios, si estuviésemos menos preocupados en las cosas materiales. ¿Será que no es hora de repensar nuestros valores? La avaricia mata a la generosidad. Es el reino de la paradoja – muchos de nosotros seríamos más ricos si diésemos más.
Piensa
Nuestro amor por las cosas sofocó nuestro amor por los otros.
Ora
Señor, ayúdanos a liberarnos de la obsesión de tener y de la avaricia que rige nuestra sociedad de consumo. Abre nuestros corazones para que podamos dar, alegre y generosamente, a los necesitados. Amén.
viernes, 16 de enero de 2009
CADA DIA. MENSAJE DE HOY
Mantén la sencillez
“Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos” Mateo 6:33
“Es un don ser sencillo, es un don ser libre”, decía un himno antiguo de una comunidad religiosa (Shakers). Muchos de nosotros creemos que es difícil comprender esas palabras porque no entendemos el significado de lo que es ser sencillo. En éste contexto, ser sencillo significa simplemente “el aspecto central” de la vida.
Si la mayoría de los cristianos busca un nivel elevado de madurez espiritual y de santidad, ¿por qué es que solo algunos lo consiguen? Para muchos, el motivo principal, es que las personas dan más importancia a las cosas sin importancia. En la vida tenemos más opciones insignificantes, que podemos elegir. ¿Cómo organizar las prioridades? ¿Cómo podemos conocer las posibilidades y saber lo que debemos rechazar y lo que debemos escoger? La respuesta está en la sencillez. Saber cual es “el punto principal”. Entonces, ¿cuál es el punto principal? Jesús dijo a sus discípulos que era “buscar primero el Reino de Dios”.
Cuando nos centramos en demostrar el Reino de Dios en el mundo a través de la obediencia, no somos derrotados por situaciones de poca importancia y para nosotros, el “punto principal” es el “punto principal”. Entonces, la vida pasa a gozar de libertad y alegría. Cuanto más cultivamos una vida sencilla, nos volvemos cada vez más ricos como persona.
Piensa
“¡Es un don ser sencillo, es un don ser libre!”
Ora
Dios Eterno, que tu voluntad sea hecha a través de nosotros. Que la ciudadanía de tu reino sea la referencia principal por la cual moldeamos nuestras vidas. En nombre de Jesús, nuestro mayor ejemplo. Amén.
“Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos” Mateo 6:33
“Es un don ser sencillo, es un don ser libre”, decía un himno antiguo de una comunidad religiosa (Shakers). Muchos de nosotros creemos que es difícil comprender esas palabras porque no entendemos el significado de lo que es ser sencillo. En éste contexto, ser sencillo significa simplemente “el aspecto central” de la vida.
Si la mayoría de los cristianos busca un nivel elevado de madurez espiritual y de santidad, ¿por qué es que solo algunos lo consiguen? Para muchos, el motivo principal, es que las personas dan más importancia a las cosas sin importancia. En la vida tenemos más opciones insignificantes, que podemos elegir. ¿Cómo organizar las prioridades? ¿Cómo podemos conocer las posibilidades y saber lo que debemos rechazar y lo que debemos escoger? La respuesta está en la sencillez. Saber cual es “el punto principal”. Entonces, ¿cuál es el punto principal? Jesús dijo a sus discípulos que era “buscar primero el Reino de Dios”.
Cuando nos centramos en demostrar el Reino de Dios en el mundo a través de la obediencia, no somos derrotados por situaciones de poca importancia y para nosotros, el “punto principal” es el “punto principal”. Entonces, la vida pasa a gozar de libertad y alegría. Cuanto más cultivamos una vida sencilla, nos volvemos cada vez más ricos como persona.
Piensa
“¡Es un don ser sencillo, es un don ser libre!”
Ora
Dios Eterno, que tu voluntad sea hecha a través de nosotros. Que la ciudadanía de tu reino sea la referencia principal por la cual moldeamos nuestras vidas. En nombre de Jesús, nuestro mayor ejemplo. Amén.
jueves, 15 de enero de 2009
CADA DÍA . MENSAJE DE HOY
Pentecostés
“Sucederá que en los últimos días, dice Dios, derramaré mi Espíritu sobre toda la humanidad” Hechos 2:17
En la mañana de Pentecostés, la energía para una vida espiritual fue suelta. Las llamas recuerdan la presencia de Dios en un arbusto (Exodo 3) y el Espíritu de Cristo descendió sobre su iglesia. Los “últimos días” habían llegado. La profecía de Joel se cumplía en el derramamiento del Espíritu.
¿A qué se parece la espiritualidad del Pentecostés? Bien, ella es mucho más evangelística de lo que muchos de nosotros pensamos. La espiritualidad del Pentecostés se esparce durante una reunión de oración y por las calles de una ciudad. Ella habla del Evangelio con tanto entusiasmo, que algunas personas pensaban que los discípulos habían bebido demasiado. Ella nos revela la llenura del Espíritu que impulsa a la iglesia a proclamar a Cristo.
División y desentendimiento andan sueltos en nuestro mundo. Aspectos culturales divergentes se han vuelto motivos suficientes para que muchos no se lleguen a entender. Viejos miedos y odios perjudican la unidad verdadera. Nuestro mundo fue fragmentado desde la confusión que hubo en la torre de Babel. (Génesis 11) Pero ahora el Espíritu Santo es suficientemente poderoso para superar la confusión de Babel y unir nuevamente a las personas de todos los lugares en una sola confesión: “¡Cristo Jesús es Señor!”
Piensa
El mundo se fragmentó en la torre de Babel y volvió a hablar un mismo idioma en el día de Pentecostés.
Ora
Padre, frecuentemente pensamos que nuestra espiritualidad es algo personal. Destruye las murallas que nos separan y llena nuestras vidas con tu Espíritu, para que hablemos de las buenas Nuevas de Jesús. Amén.
“Sucederá que en los últimos días, dice Dios, derramaré mi Espíritu sobre toda la humanidad” Hechos 2:17
En la mañana de Pentecostés, la energía para una vida espiritual fue suelta. Las llamas recuerdan la presencia de Dios en un arbusto (Exodo 3) y el Espíritu de Cristo descendió sobre su iglesia. Los “últimos días” habían llegado. La profecía de Joel se cumplía en el derramamiento del Espíritu.
¿A qué se parece la espiritualidad del Pentecostés? Bien, ella es mucho más evangelística de lo que muchos de nosotros pensamos. La espiritualidad del Pentecostés se esparce durante una reunión de oración y por las calles de una ciudad. Ella habla del Evangelio con tanto entusiasmo, que algunas personas pensaban que los discípulos habían bebido demasiado. Ella nos revela la llenura del Espíritu que impulsa a la iglesia a proclamar a Cristo.
División y desentendimiento andan sueltos en nuestro mundo. Aspectos culturales divergentes se han vuelto motivos suficientes para que muchos no se lleguen a entender. Viejos miedos y odios perjudican la unidad verdadera. Nuestro mundo fue fragmentado desde la confusión que hubo en la torre de Babel. (Génesis 11) Pero ahora el Espíritu Santo es suficientemente poderoso para superar la confusión de Babel y unir nuevamente a las personas de todos los lugares en una sola confesión: “¡Cristo Jesús es Señor!”
Piensa
El mundo se fragmentó en la torre de Babel y volvió a hablar un mismo idioma en el día de Pentecostés.
Ora
Padre, frecuentemente pensamos que nuestra espiritualidad es algo personal. Destruye las murallas que nos separan y llena nuestras vidas con tu Espíritu, para que hablemos de las buenas Nuevas de Jesús. Amén.
miércoles, 14 de enero de 2009
CADA DÍA. MENSAJE DE HOY
De la cabeza al corazón
“...sino que pone su amor en la ley del Señor y en ella medita noche y día.” Salmos 1:2
Un profesor del seminario nos recuerda de que apenas tener clases de teología no garantiza crecimiento espiritual: “Muchos alumnos llenan sus cabezas con teología, pero al salir del seminario, sus corazones se encuentran más vacíos de cuando llegaron.”
¿Cómo podemos conectar nuestras cabezas con nuestros corazones? Una de las maneras de hacer eso es meditando en la Palabra de Dios. La tradición puritana llamaba a eso de consideración. “Considerando”, dice el puritano Richard Baxter, significa “pegar” el texto en nosotros mismos. Cuando predicamos a nuestras almas, la personalizamos. Leemos “con el corazón”, permitiendo que la Palabra de Dios nos conforte, encoraje y desafíe.
La meditación, a veces, es vista con sospecha por los cristianos. En la sociedad occidental, la meditación es asociada con características que marcan a los orientales. Para muchos, significa cantar un mantra para intentar vaciar la mente y experimentar una fusión con el universo. Pero la meditación para un cristiano, es una invitación para una llenura y no para un vaciamiento. Constantemente los salmos nos invitan a meditar, llenando nuestras mentes con pensamientos de la ley de Dios, maravillas, decretos, promesas y hechos de Dios. Es una invitación a una alegría y a una paz que las palabras vacías no son capaces de describir.
Piensa
Teología no garantiza espiritualidad, la cabeza puede estar llena de doctrinas y el corazón vacío de Dios.
Ora
Señor, conecta nuestras mentes con nuestros corazones para que la verdad de tu Palabra cree raíces y crezca en nosotros. Llévanos a tener armonía contigo para que podamos experimentar la paz.Oramos. Amén.
“...sino que pone su amor en la ley del Señor y en ella medita noche y día.” Salmos 1:2
Un profesor del seminario nos recuerda de que apenas tener clases de teología no garantiza crecimiento espiritual: “Muchos alumnos llenan sus cabezas con teología, pero al salir del seminario, sus corazones se encuentran más vacíos de cuando llegaron.”
¿Cómo podemos conectar nuestras cabezas con nuestros corazones? Una de las maneras de hacer eso es meditando en la Palabra de Dios. La tradición puritana llamaba a eso de consideración. “Considerando”, dice el puritano Richard Baxter, significa “pegar” el texto en nosotros mismos. Cuando predicamos a nuestras almas, la personalizamos. Leemos “con el corazón”, permitiendo que la Palabra de Dios nos conforte, encoraje y desafíe.
La meditación, a veces, es vista con sospecha por los cristianos. En la sociedad occidental, la meditación es asociada con características que marcan a los orientales. Para muchos, significa cantar un mantra para intentar vaciar la mente y experimentar una fusión con el universo. Pero la meditación para un cristiano, es una invitación para una llenura y no para un vaciamiento. Constantemente los salmos nos invitan a meditar, llenando nuestras mentes con pensamientos de la ley de Dios, maravillas, decretos, promesas y hechos de Dios. Es una invitación a una alegría y a una paz que las palabras vacías no son capaces de describir.
Piensa
Teología no garantiza espiritualidad, la cabeza puede estar llena de doctrinas y el corazón vacío de Dios.
Ora
Señor, conecta nuestras mentes con nuestros corazones para que la verdad de tu Palabra cree raíces y crezca en nosotros. Llévanos a tener armonía contigo para que podamos experimentar la paz.Oramos. Amén.
martes, 13 de enero de 2009
CADA DÍA. MENSAJE DE HOY
Estudie para ser aprobado
“...día tras día estudiaban las Escrituras para ver si era cierto lo que se les decía.” Hechos 17:11
Se cuenta de una persona que desconectaba su cerebro a las cinco de la tarde, todos los viernes y volvía a conectarlo los lunes, a las ocho de la mañana. Alguien le preguntó si no iba a la iglesia, los domingos. “Claro que voy” respondió, “no es necesario conectar el cerebro para eso”. Obviamente ese hombre era muy diferente a los creyentes que Pablo encontró en Berea. Ellos estaban con el cerebro conectado, estudiando las escrituras todos los días para conferir si lo que Pablo les estaba enseñando era la verdad.
Muchos de nosotros somos naturalmente perezosos cuando se trata de la fe cristiana. Gastamos mucha energía mental invirtiendo en nuestra tarea profesional, en obligaciones y en recreaciones en vez de meditar en las verdades de la Biblia. Nuestras iglesias ofrecen oportunidad para aprender, pero frecuentemente estamos muy ocupados con otras cosas. Sin crecimiento espiritual es difícil confrontar las corrientes del mundo, tener una respuesta adecuada, para los problemas de la vida de una sociedad materialista y sin Dios.
Necesitamos estudiar con dedicación y ahínco las sagradas escrituras, pues hay todavía varias corrientes que predica el evangelio de resultados, de auto estima, de prosperidad, del éxito, de los milagros pre-fabricados. Es necesario saber quien está diciendo la verdad.
Piensa
Todo lo que dice un predicador, mismo que sea famoso como Pablo, debe ser confrontado con las Escrituras.
Ora
Señor, te agradecemos por tu Palabra escrita, por medio de la cual encontramos a Cristo, la Palabra Encarnada. Despierta en nosotros el deseo de conocer tu voluntad para nuestras vidas. Amén.
“...día tras día estudiaban las Escrituras para ver si era cierto lo que se les decía.” Hechos 17:11
Se cuenta de una persona que desconectaba su cerebro a las cinco de la tarde, todos los viernes y volvía a conectarlo los lunes, a las ocho de la mañana. Alguien le preguntó si no iba a la iglesia, los domingos. “Claro que voy” respondió, “no es necesario conectar el cerebro para eso”. Obviamente ese hombre era muy diferente a los creyentes que Pablo encontró en Berea. Ellos estaban con el cerebro conectado, estudiando las escrituras todos los días para conferir si lo que Pablo les estaba enseñando era la verdad.
Muchos de nosotros somos naturalmente perezosos cuando se trata de la fe cristiana. Gastamos mucha energía mental invirtiendo en nuestra tarea profesional, en obligaciones y en recreaciones en vez de meditar en las verdades de la Biblia. Nuestras iglesias ofrecen oportunidad para aprender, pero frecuentemente estamos muy ocupados con otras cosas. Sin crecimiento espiritual es difícil confrontar las corrientes del mundo, tener una respuesta adecuada, para los problemas de la vida de una sociedad materialista y sin Dios.
Necesitamos estudiar con dedicación y ahínco las sagradas escrituras, pues hay todavía varias corrientes que predica el evangelio de resultados, de auto estima, de prosperidad, del éxito, de los milagros pre-fabricados. Es necesario saber quien está diciendo la verdad.
Piensa
Todo lo que dice un predicador, mismo que sea famoso como Pablo, debe ser confrontado con las Escrituras.
Ora
Señor, te agradecemos por tu Palabra escrita, por medio de la cual encontramos a Cristo, la Palabra Encarnada. Despierta en nosotros el deseo de conocer tu voluntad para nuestras vidas. Amén.
lunes, 12 de enero de 2009
CADA DIA, MENSAJE DE HOY
Abriendo espacio
“Vuelvan, quédense tranquilos y estarán a salvo.” Isaías 30:15
Sufrimos de una enfermedad que ni sabíamos que existía. La “enfermedad de la prisa”. Ella nos aflige porque no tenemos tiempo suficiente para hacer todo lo que necesitamos hacer. La enfermedad de la prisa es evidente cuando no tenemos paciencia ni para hacer un pedido en un restaurante tipo Fast-food.
Isaías vivió en un tiempo en que había una epidemia de la enfermedad de “la prisa” en Israel. El país estaba sobre una amenaza militar y en medio de una crisis. Ejércitos necesitaban ser entrenados y tropas necesitaban ser equipadas. En aquella correría desenfrenada, se olvidaron de su líder, el verdadero Rey de Israel, el Dios Eterno. Isaías pidió para que Israel fuese más despacio y diese lugar a Dios. Ese consejo, es muy bueno para todos nosotros también. En nuestro vivir diario, lo que es urgente, muchas veces nos lleva a dejar de lado lo que realmente es importante. En nuestros momentos de urgencia, Dios frecuentemente es ignorado y dejado de lado.
Pero nada es más importante que Dios. Por tanto, necesitamos abrir un espacio para su presencia en nuestras vidas, en nuestros corazones. Una vida espiritual comienza al construir una relación con Dios. “El Señor continua esperando porque quiere ser bondadoso y tener compasión de nosotros.” (Isaías 30:18)
Piensa
Diariamente vemos que lo urgente ocupa el lugar de lo que verdaderamente es importante.
Ora
Señor, parece que nunca existen horas suficientes en un día. Pero, tal vez, nuestras prioridades estén equivocadas. Ayúdanos a darte la absoluta prioridad y a seguir tu liderazgo todos los días de nuestra vida. Amén.
“Vuelvan, quédense tranquilos y estarán a salvo.” Isaías 30:15
Sufrimos de una enfermedad que ni sabíamos que existía. La “enfermedad de la prisa”. Ella nos aflige porque no tenemos tiempo suficiente para hacer todo lo que necesitamos hacer. La enfermedad de la prisa es evidente cuando no tenemos paciencia ni para hacer un pedido en un restaurante tipo Fast-food.
Isaías vivió en un tiempo en que había una epidemia de la enfermedad de “la prisa” en Israel. El país estaba sobre una amenaza militar y en medio de una crisis. Ejércitos necesitaban ser entrenados y tropas necesitaban ser equipadas. En aquella correría desenfrenada, se olvidaron de su líder, el verdadero Rey de Israel, el Dios Eterno. Isaías pidió para que Israel fuese más despacio y diese lugar a Dios. Ese consejo, es muy bueno para todos nosotros también. En nuestro vivir diario, lo que es urgente, muchas veces nos lleva a dejar de lado lo que realmente es importante. En nuestros momentos de urgencia, Dios frecuentemente es ignorado y dejado de lado.
Pero nada es más importante que Dios. Por tanto, necesitamos abrir un espacio para su presencia en nuestras vidas, en nuestros corazones. Una vida espiritual comienza al construir una relación con Dios. “El Señor continua esperando porque quiere ser bondadoso y tener compasión de nosotros.” (Isaías 30:18)
Piensa
Diariamente vemos que lo urgente ocupa el lugar de lo que verdaderamente es importante.
Ora
Señor, parece que nunca existen horas suficientes en un día. Pero, tal vez, nuestras prioridades estén equivocadas. Ayúdanos a darte la absoluta prioridad y a seguir tu liderazgo todos los días de nuestra vida. Amén.
domingo, 11 de enero de 2009
CADA DIA, MENSAJE DE HOY
Opciones limitadas
“Satanás mismo se disfraza de ángel de luz” 2 Corintios 11:14
¿Dónde podemos encontrar un buen programa de entrenamiento espiritual? Cursos llamados espirituales son ofrecidos en el mercado religioso. Los Médium buscan tener contacto con espíritus del más allá. Curanderos terapéuticos utilizan cristales intentando así dominar los poderes del universo. Formas modernas de magia y brujería han reaparecido y ofrecen una conexión con lo divino. Otras propuestas de ejercicios espirituales son ofrecidas como forma de cuidar de personas como un todo, desenvolver la capacidad y el potencial, la auto estima, la concentración, sin recurrir a cualquier religión o creencia.
Las escrituras nos dicen que nuestro enemigo, el Diablo, “anda por ahí como león rugiente, buscando a quien devorar.” (I Pedro 5:8) Aún así la manera típica que el Diablo opera es disfrazándose y fingiendo ser un ángel de luz. No hay manera más astuta de engañar a quien busca la espiritualidad, que ofrecerle un paquete “espiritual”.
Las propuestas de contacto con el mundo espiritual son muy peligrosas para la salud espiritual. Los ejercicios espirituales sin la acción del Espíritu Santo, son vacíos e inocuos. El único modo de cultivar una vida espiritual saludable, es volviendo a Cristo con un corazón obediente a su Palabra.
Piensa
Algunas prácticas espirituales hasta pueden funcionar, el problema es la naturaleza del espíritu que actua.
Ora
Señor, tu que tienes toda la autoridad en los cielos y en la tierra, rompe las cadenas de las personas presas espiritualmente. Libra a aquellos que están en la oscuridad y muéstrales la maravillosa luz de tu verdad. Amén.
“Satanás mismo se disfraza de ángel de luz” 2 Corintios 11:14
¿Dónde podemos encontrar un buen programa de entrenamiento espiritual? Cursos llamados espirituales son ofrecidos en el mercado religioso. Los Médium buscan tener contacto con espíritus del más allá. Curanderos terapéuticos utilizan cristales intentando así dominar los poderes del universo. Formas modernas de magia y brujería han reaparecido y ofrecen una conexión con lo divino. Otras propuestas de ejercicios espirituales son ofrecidas como forma de cuidar de personas como un todo, desenvolver la capacidad y el potencial, la auto estima, la concentración, sin recurrir a cualquier religión o creencia.
Las escrituras nos dicen que nuestro enemigo, el Diablo, “anda por ahí como león rugiente, buscando a quien devorar.” (I Pedro 5:8) Aún así la manera típica que el Diablo opera es disfrazándose y fingiendo ser un ángel de luz. No hay manera más astuta de engañar a quien busca la espiritualidad, que ofrecerle un paquete “espiritual”.
Las propuestas de contacto con el mundo espiritual son muy peligrosas para la salud espiritual. Los ejercicios espirituales sin la acción del Espíritu Santo, son vacíos e inocuos. El único modo de cultivar una vida espiritual saludable, es volviendo a Cristo con un corazón obediente a su Palabra.
Piensa
Algunas prácticas espirituales hasta pueden funcionar, el problema es la naturaleza del espíritu que actua.
Ora
Señor, tu que tienes toda la autoridad en los cielos y en la tierra, rompe las cadenas de las personas presas espiritualmente. Libra a aquellos que están en la oscuridad y muéstrales la maravillosa luz de tu verdad. Amén.
sábado, 10 de enero de 2009
CADA DIA, MENSAJE DE HOY
Listos para la carrera
“Los que se preparan para competir en un deporte, evitan todo lo que pueda hacerles daño.” 1 Corintios 9:25
Mucha gente piensa que ser cristiano es nada más que concordar con algunas doctrinas a respecto de un hombre llamado Jesús. Conozco a personas que “creyeron en Cristo” pero su creencia no coincide con su vivencia diaria. Cuando comparto que necesitan demostrar su fe por medio de las obras, porque eso demuestra madurez cristiana, soy acusado de promover la justicia por medio de las obras. Estoy apenas endosando el principio del apóstol Pablo: “Todos los que compiten en un juego, se someten a un entrenamiento riguroso”. Si dijese a mi congregación que participaremos de un maratón después del culto de mañana, ¿hasta dónde llegaríamos? Probablemente (y me incluyo) no mucho más que un kilómetro. ¿Por qué? Porque existen diferencia entre: entrenar e intentar.
Intentamos ser como Jesús, pero nuestros esfuerzos nos desorientan. Nuestro problema es la falta de entrenamiento. Aunque un programa de entrenamiento no nos salva, ellos revelan que nuestros músculos espirituales necesitan ser fortalecidos antes de correr por las pistas difíciles de la vida. En algún momento, Dios nos pedirá que corramos hasta la cima de la montaña del disgusto, o a un valle de aflicciones. La hora de prepararnos es ahora.
Piensa
En algún momento de nuestra vida, Dios nos pedirá, que corramos hasta la cima de la montaña del disgusto.
Ora
Señor, perdona nuestra pereza espiritual. Inspíranos a decidirnos en optar por el entrenamiento espiritual de tal manera que se perciba que estamos listos para continuar la carrera cristiana. Amén.
“Los que se preparan para competir en un deporte, evitan todo lo que pueda hacerles daño.” 1 Corintios 9:25
Mucha gente piensa que ser cristiano es nada más que concordar con algunas doctrinas a respecto de un hombre llamado Jesús. Conozco a personas que “creyeron en Cristo” pero su creencia no coincide con su vivencia diaria. Cuando comparto que necesitan demostrar su fe por medio de las obras, porque eso demuestra madurez cristiana, soy acusado de promover la justicia por medio de las obras. Estoy apenas endosando el principio del apóstol Pablo: “Todos los que compiten en un juego, se someten a un entrenamiento riguroso”. Si dijese a mi congregación que participaremos de un maratón después del culto de mañana, ¿hasta dónde llegaríamos? Probablemente (y me incluyo) no mucho más que un kilómetro. ¿Por qué? Porque existen diferencia entre: entrenar e intentar.
Intentamos ser como Jesús, pero nuestros esfuerzos nos desorientan. Nuestro problema es la falta de entrenamiento. Aunque un programa de entrenamiento no nos salva, ellos revelan que nuestros músculos espirituales necesitan ser fortalecidos antes de correr por las pistas difíciles de la vida. En algún momento, Dios nos pedirá que corramos hasta la cima de la montaña del disgusto, o a un valle de aflicciones. La hora de prepararnos es ahora.
Piensa
En algún momento de nuestra vida, Dios nos pedirá, que corramos hasta la cima de la montaña del disgusto.
Ora
Señor, perdona nuestra pereza espiritual. Inspíranos a decidirnos en optar por el entrenamiento espiritual de tal manera que se perciba que estamos listos para continuar la carrera cristiana. Amén.
viernes, 9 de enero de 2009
CADA DIA, MENSAJE DE HOY
La prueba de Amor
“pero la más importante de las tres es el amor.” 1 Corintios 13:13
Confundimos espiritualidad con representación. Los cristianos de Corinto pensaban que la espiritualidad era la habilidad de impresionar a otros con poderes dados por el Espíritu. Hasta hoy, muchas personas creen que son más espirituales cuando hablan en lenguas extrañas, hacen una oración poderosa, expulsan demonios. Pablo explica que el amor es lo que hace con que las personas se parezcan al Señor Jesús y sean verdaderamente espirituales.
La idea de un Dios de amor, era ridícula para el mundo antiguo. Era ridícula también la idea de que la religión tiene que ver con la manera como nos tratamos unos a otros. Cuando Roma fue tomada por una epidemia, Galeno, el mejor médico romano de la época, no se quedó para cuidar de los enfermos. Discretamente se fue a su casa de campo, hasta que el peligro pasase. Pero, los cristianos romanos tomaron la delantera en ese momento de crisis, acogiendo a los enfermos y a los que se estaban muriendo. En la práctica testificaron que se parecían a Cristo, cuya crucifixión era el ejemplo máximo de amor que abre mano de todo para ayudar al otro.
Cierto día, una persona vio a la Madre Teresa haciendo una curación a un leproso y dijo: “¡Yo no haría eso ni por un millón de dólares!” La Madre Teresa respondió: “¡Yo tampoco!”
“pero la más importante de las tres es el amor.” 1 Corintios 13:13
Confundimos espiritualidad con representación. Los cristianos de Corinto pensaban que la espiritualidad era la habilidad de impresionar a otros con poderes dados por el Espíritu. Hasta hoy, muchas personas creen que son más espirituales cuando hablan en lenguas extrañas, hacen una oración poderosa, expulsan demonios. Pablo explica que el amor es lo que hace con que las personas se parezcan al Señor Jesús y sean verdaderamente espirituales.
La idea de un Dios de amor, era ridícula para el mundo antiguo. Era ridícula también la idea de que la religión tiene que ver con la manera como nos tratamos unos a otros. Cuando Roma fue tomada por una epidemia, Galeno, el mejor médico romano de la época, no se quedó para cuidar de los enfermos. Discretamente se fue a su casa de campo, hasta que el peligro pasase. Pero, los cristianos romanos tomaron la delantera en ese momento de crisis, acogiendo a los enfermos y a los que se estaban muriendo. En la práctica testificaron que se parecían a Cristo, cuya crucifixión era el ejemplo máximo de amor que abre mano de todo para ayudar al otro.
Cierto día, una persona vio a la Madre Teresa haciendo una curación a un leproso y dijo: “¡Yo no haría eso ni por un millón de dólares!” La Madre Teresa respondió: “¡Yo tampoco!”
jueves, 8 de enero de 2009
CADA DÍA. MENSAJE DE HOY
Agente de cambio
“¿Quién me librará del poder de la muerte que está en mi cuerpo?” Romanos 7: 24
Cierta vez, Leon Tolstoy dijo: “Todos piensan cambiar la humanidad, pero nadie piensa cambiar su propia vida”. Su pensamiento era correcto. Pero, tal vez, dificilmente pensamos en esa posibilidad porque la tarea es muy difícil, pero no es imposible.
Cambiar de vida para mejor, elevando los padrones morales y rechazando aquello que es condenable y antiético, parece muy sensato, pero todo eso nos lleva a penas a la adoración de nuestra propia voluntad, de nuestra capacidad y de nuestro poder de alcanzar padrones de excelencia. Pero Pablo nos recuerda que nuestra voluntad también será sobre el poder del pecado que quiere dominarnos.
¿Qué hacer entonces, si no podemos contar con nuestra propia voluntad para cambiar nuestra vida? Es sencillo, el progreso espiritual es posible sólamente a través del poder del Espíritu Santo que opera en nosotros.
Quien no tiene el Espíritu Santo puede pedir a Dios ese Don. El que no cree en Dios ni en el Espíritu Santo, puede continuar intentando cambiar su vida con sus propias fuerzas, pero eso cae por tierra ante un simple vicio. El factor indispensable que causa cambios significativos en nuestras vidas es Cristo, que actúa en nosotros por el poder del Espíritu Santo.
Piensa
Cambiar de vida es una batalla perdida, cuando contamos solamente con nuestra propia fuerza interior.
Ora
Dios Eterno, líbranos de la falsa intención de que podemos restaurar nuestra vida y cambiar para mejor. Restaura nuestra vida, para que expresemos el amor y la alegría que esperas de nosotros. En nombre de Jesús. Amén.
“¿Quién me librará del poder de la muerte que está en mi cuerpo?” Romanos 7: 24
Cierta vez, Leon Tolstoy dijo: “Todos piensan cambiar la humanidad, pero nadie piensa cambiar su propia vida”. Su pensamiento era correcto. Pero, tal vez, dificilmente pensamos en esa posibilidad porque la tarea es muy difícil, pero no es imposible.
Cambiar de vida para mejor, elevando los padrones morales y rechazando aquello que es condenable y antiético, parece muy sensato, pero todo eso nos lleva a penas a la adoración de nuestra propia voluntad, de nuestra capacidad y de nuestro poder de alcanzar padrones de excelencia. Pero Pablo nos recuerda que nuestra voluntad también será sobre el poder del pecado que quiere dominarnos.
¿Qué hacer entonces, si no podemos contar con nuestra propia voluntad para cambiar nuestra vida? Es sencillo, el progreso espiritual es posible sólamente a través del poder del Espíritu Santo que opera en nosotros.
Quien no tiene el Espíritu Santo puede pedir a Dios ese Don. El que no cree en Dios ni en el Espíritu Santo, puede continuar intentando cambiar su vida con sus propias fuerzas, pero eso cae por tierra ante un simple vicio. El factor indispensable que causa cambios significativos en nuestras vidas es Cristo, que actúa en nosotros por el poder del Espíritu Santo.
Piensa
Cambiar de vida es una batalla perdida, cuando contamos solamente con nuestra propia fuerza interior.
Ora
Dios Eterno, líbranos de la falsa intención de que podemos restaurar nuestra vida y cambiar para mejor. Restaura nuestra vida, para que expresemos el amor y la alegría que esperas de nosotros. En nombre de Jesús. Amén.
miércoles, 7 de enero de 2009
EL PROGRAMA Y EL PROPOSITO DE DIOS PARA USTED
EL PROGRAMA DE DIOS
EL PROGRAMA DE DIOS
El propósito de Dios en Efesios 1.
Escogidos antes de la fundación del mundo.
Para adentrarnos en el estudio del propósito
De Dios revelado en la Palabra, es conveniente realizar con detenimiento la lectura de Efesios 1:1-14:
"1Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso: 2Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. 3Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, 7en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, 8que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, 9dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, 10de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. 11En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, 12a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. 13En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.".
El Señor ha revelado sus propósitos, para que el hombre sepa de dónde ha venido, para dónde va y cuál ha sido el motivo de Dios para que lo instalara en esta tierra. También hemos de entender que El Señor ha hecho cosas profundas y maravillosas, por las cuales debemos en todo tiempo dar gracias; pero nos olvidamos de ellas y nos ocupamos de las más sencillas. En la carta de Pablo a los Efesios encontramos algunas de esas cosas profundas y maravillosas de Dios.
Al analizar el texto en Efesios 1, comenzamos con el verso 3: "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo". Pablo en su carta a los Efesios reconocía esta maravilla de Dios Padre. En un decreto eterno de Dios, antes de la creación, el Padre nos bendijo; decretó toda bendición espiritual, y nos escogió antes de la fundación del mundo, y según nos escogió, nos bendijo. En el verso 4 lo confirma, cuando dice: "...según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él". Aquí bendecir significa pronunciar un decreto a nuestro favor; Dios proveyó toda bendición según nos escogió para producir en nosotros el cumplimiento de ese propósito. Un plan de Dios, una elección, una bendición en virtud de la cual alcanzamos ese propósito.
Dios pronunció un decreto de bendición completa para que sus escogidos alcancen Su propósito; escogidos antes de la fundación del mundo para que se cumpla un propósito de Dios. El verso 5 dice:
"...en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad".
Predestinados significa dar un destino por anticipado; Dios no tiene que esperar a nadie para que tome la decisión. Hemos sido adoptados; en el original griego esta palabra tiene un sentido más profundo que en nuestro idioma; se puede traducir como filiación (philios), afiliarnos hijos suyos. Dios nos hace Sus propios hijos. En 2 Pedro 1:3-4, leemos: "1Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 4por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina...". La naturaleza superior es la naturaleza divina, nos hace hijos (hijificar, en el griego), participantes de su misma naturaleza; que lo que hay en nosotros de Él, se desarrolle. La vida divina (vida eterna) es la misma vida que Dios nos da. No es cualquier vida; no es la vida biológica, la creada; tampoco es la vida psíquica. Dios nos quiere hacer partícipes de su naturaleza; quiere forjarse en nosotros, formarse y contenerse en nosotros.
Todo lo que pertenece a la vida y a la piedad nos fue dado, por medio de Jesucristo; es el elemento que utiliza Dios; nos lo da como vida, como injerto; lo que Él logró espiritualmente debe ser formado en nosotros, por su puro afecto. Dios se propuso hacer muchos hijos como Su Hijo, y por eso hace que Su Hijo se forme en nosotros, para alabanza de la gloria de Su gracia. El verso 6 dice: "...para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado".
La gracia de Dios es tal, que produce gloria y alabanza. Es una obra maestra que Dios está realizando en nosotros, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.
Leemos los versos 7-9: "...En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo...". Aceptamos por gracia algo que Él quiere darnos gratuitamente. En el Amado tenemos redención; eso implica rescatar algo que se había perdido y volverlo a encaminar conforme a Su plan; gracia que hizo sobreabundar. La gracia no sólo no termina en la redención, sino que nos rescata para llevar adelante ese plan, en función del propósito de Dios para algo definido. Se trata de un propósito definido e inmutable de Dios, en el cual Él no quedará frustrado. La salvación es sólo el principio, no es el fin; es un medio para llevar a cabo Su plan. La gracia de Dios también se ocupa de ese propósito para el cual nos salvó. Dios nos salvó de ir a pique y nos salvó para un propósito.
Sigue diciendo en el verso 10: "...de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra". Reunir algo que estaba disperso, para que Cristo sea el centro, el sentido de todas las cosas; Cristo es quien le da sentido y realización a todas las cosas. Todo aquello que no funciona alrededor de Cristo, está desubicado. Antes, por razón de no tener a Cristo, nos encontrábamos perdiendo el tiempo; como si no tuviera objetivo ni sentido la vida, ignorando el propósito para el cual fue diseñado el hombre. Cuando la Palabra habla de reunir todas las cosas en Cristo, se refiere a Cristo corporativo. El verso 11 dice: "En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad". La Palabra aquí habla ya del Cuerpo; esos tiempos van hacia un cumplimiento. Dios nos salvó para un propósito.
El propósito de Dios en Romanos 8.
Predestinados a un propósito.
En Romanos 8:28 leemos: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados". En este verso encontramos una palabra clave: propósito. Dios tiene un propósito eterno, claro, definido y revelado en Su Palabra. Dios ha llamado a ese propósito a los que le aman. Los escogió y los llamó para eso; esos son los que ponen a Dios en primer lugar (llamados conforme al propósito). Los llamados por Dios para Su propósito, son los mismos que le aman, y a ellos todas las cosas les ayudan a bien; a ellos todas las cosas les están sujetas a un bien, sin que el Señor exceptuara nada. A nosotros no nos puede suceder sino el bien, aun las cosas dolorosas; detrás de lo que parece difícil, está el rostro del Señor, aun los ataques del mal, para configurarte al plan de Dios, a formarte conforme a Su propósito. En el caso de Dios, Él no tiene que esperar para que tú tomes decisiones. A los que antes conoció les dio un destino, como dice en el verso 29: "Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos". El Señor nos está conformando a la imagen de Su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos.
Dios quiere que el lugar central lo ocupe Su Hijo, porque la centralidad le pertenece a Cristo. No se trata simplemente de reunir por reunir, alrededor de cualquier cosa. Sin embargo, Satán siempre ha querido rivalizar con Dios y ha querido ocupar ese lugar central que le corresponde a Cristo. Debemos tener clara conciencia de la enemistad que existe entre la Simiente de la mujer (Cristo) y la simiente de la serpiente (Satanás). En Génesis 3:15 encontramos la primera profecía: "Y pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañal". El propósito de Dios es la centralidad de Cristo; el propósito de Satán, ocupar esa centralidad. Dios ha estado trabajando por la unidad. No se trata de cualquier tipo de unidad; hay otras unidades que no son de Dios. Dios quiere la auténtica unidad alrededor de Su Hijo; un solo Cuerpo. Dios conoce todo anticipadamente. Dice el texto sagrado en 1 Pedro 1:2: "...elegidos según la presciencia de Dios Padre...". Dios nos conoció primero y la presciencia (el anticipado conocimiento) de Dios le facilitó el habernos llamado. Todo lo que sucede en nuestra vida, es para gestar la Iglesia. También dice en romanos 8:30: "Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó". Es un derecho de Dios, irreversible, para que se cumpla; y esto se dio en Cristo. De lo anterior podemos deducir tres conceptos claros del corazón de Dios:
1. Dios tiene presciencia, o sea que conoce todo anticipadamente.
2. Dios tiene propósito, y para cumplirlo, eligió y predestinó.
3. Dios bendijo. Para que aquellos conocidos, elegidos, predestinados, pudieran alcanzar ese propósito, nos bendijo con toda bendición espiritual en Cristo, según nos escogió en El antes de que el mundo fuese.
El trabajo de Dios está contenido en Su Hijo, a quien ama, y le dio un regalo especial, que es la esposa, pues el Padre quiso hacerle bodas a Su Hijo. Leemos en 1 Juan 3:1-2: "1Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. 2Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es". La Iglesia es muy importante para Dios, y es el regalo especial que el Padre quiere darle a Su Hijo. Este es el negocio más grande que se ejecuta en toda la tierra; es el propósito de Dios. Por favor medite en las maravillosas declaraciones de la Palabra de Dios en Romanos 8:31-39:
"31¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 32El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? 33¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. 35¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. 37Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro".
El propósito de Dios en Efesios 3.
El lugar de la Iglesia en el propósito de Dios.
De acuerdo a los capítulos de las cartas de Pablo a los Efesios y Romanos que hemos examinado, todas las cosas acontecen en el propósito de Dios. Al examinar cuidadosamente el capítulo 3 de la epístola a los Efesios, vemos que Pablo tiene una causa: lo que el Señor tiene en Su mente, y Pablo todo lo hace en función de esa causa: el propósito de Dios. Leemos en Efesios 3:1-3: "1Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; 2si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros; 3que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente". En el verso 14 repite: "Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo". A Pablo le fue encomendada la economía por la gracia, es decir, el arreglo de Dios, la administración de Su gracia.
Pablo llama a todo, el programa de Dios, el misterio. Lo que él ha escrito se refiere al misterio para alcanzar el propósito. En Efesios 3, Pablo habla de ese propósito eterno. En el verso 11 dice: "...conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor".
Pablo todo lo hace por esa causa en función del propósito de Dios. La razón de nuestro existir es cumplir en Dios Su propósito. Todo lo anterior, conforme al propósito eterno, es algo que Dios ha tenido en Su razón. Y ese propósito lo vamos a ver en Su Iglesia. Economía es más que administración. La economía de Dios es todo un arreglo para que se produzca ese propósito. Al fijar nuestra atención en Efesios 3:3, lo que Pablo ha escrito hasta aquí se relaciona con el misterio. El meollo, el tema central, es el misterio de Cristo. Del Nuevo Testamento en adelante es revelado el misterio de Cristo, que consiste en algo más allá de la muerte en la cruz por nuestros pecados; va mucho más allá de ese fundamento que tenemos, pues ese misterio está constituido por la Iglesia. El misterio de Dios es Cristo, y el misterio de Cristo es la Iglesia, donde El se incorpora. La Iglesia es el vaso que Dios ha diseñado para contenerse en él; la Iglesia es un organismo para Dios. La obra maestra de Dios es la Iglesia; no existe en el universo otra cosa que Dios esté realizando más hermosa que Su Iglesia. No hay obra maestra de Dios más grande que Su Iglesia.
¿Para qué nos salvó Dios? A Pablo le es revelado ese misterio. En el verso 6 está lo fundamental, el objetivo, cuando dice: "...que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio".
El misterio de Cristo no es sólo un Cristo crucificado, sino además resucitado, incorporado, formándose y creciendo en la Iglesia para El mismo expresar a Dios; es el vaso que Dios ha diseñado para sí mismo y reunir alrededor de El todas las cosas. Dios quiere expresarse El mismo, y la Iglesia es el Cuerpo, es el vehículo, es el mecanismo de la sabia de Dios, creciendo y desarrollándose a través de muchas ramas.
Dios había hecho una promesa en Cristo, la simiente de Abraham; y el evangelio es el medio que Dios utiliza para hacernos copartícipes, coherederos y miembros de ese Cuerpo de Cristo. Jesús es la Cabeza, la Iglesia es el Cuerpo. Seguimos leyendo en el verso 7: "del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder". Lo que nos hace ministros, o sea servidores de Dios, es el don de la gracia que opera en cada uno, según el poder de Dios; según la operación de Su poder. Cuando el poder va actuando en ti, te da el don de poder actuar. Luego en el verso 8 dice: "A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo". Pablo se refiere al evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, y eso significa que descubrimos algo, pero después seguimos descubriendo. Además de predicar el evangelio, Pablo debe aclarar la economía del misterio escondido desde los siglos en Dios, como lo vemos en el verso 9, cuando dice: "...y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas".
Recuérdese que dispensación significa economía. Dios hace una obra perfecta en cada piedra de la Jerusalén celestial.
Continuamos la lectura en el verso 10, así: "...para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor". La multiforme sabiduría de Dios debe ser conocida a través de la Iglesia.
La Iglesia es un drama espectacular expuesto a multitud de miradas; la Iglesia es un espectáculo no sólo al mundo, sino a los ángeles y a los hombres. En 1 Corintios 4:9, leemos: "Porque según pienso, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte; pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres". La casa que Dios está haciendo es una casa espiritual, es una realidad espiritual; realmente lo que es Dios en ti y en todos; lo que somos cada uno; eso es lo que le importa a Dios. Todo lo que Dios quería del hombre desde su creación, lo hizo en Cristo, y por eso nos lo dio a nosotros por Su Espíritu. El Espíritu de Dios es incorporado a la Iglesia para expresar a Dios ante esos espectadores.
Volvemos a la epístola a los Efesios y leemos los versos 12 y 13: "...en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él; por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria". Cristo es el hombre perfecto; en El podemos confiar; y por eso Dios nos da a Cristo como alimento para que se forme en la Iglesia. Es curioso ver que las tribulaciones de Pablo eran la gloria de otros.
La creación a la luz del propósito eterno de Dios.
Damos un vistazo en el libro de los principios. Dice en Génesis 1:14-16: "Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas". Entramos a ver lo relativo a la creación, a la luz del propósito eterno de Dios. La creación fue hecha para desarrollar ese propósito. Así vemos los cielos, la tierra y el hombre. En el libro del profeta Zacarías 12:1b dice: "Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él". Respecto de los cielos, dice que Él los extiende; respecto de la tierra, Él la funda.
La tierra es importante porque es el punto de beneficio en todo el universo. Tan importante es la tierra, que Dios la colocó en el punto exacto, donde convergen las criaturas que El describe en Su Palabra.
Para que la tierra esté en la posición donde se encuentra, en su órbita exacta, los otros planetas deben hallarse donde están, y fueron colocados allí por Dios para ese fin; en un juego de fuerzas gravitacionales, que permiten el beneficio de la tierra. Dios ha hecho de la tierra algo especial, con un propósito especial, propósito que tiene que ver con la Iglesia.
Dios se ha pronunciado de diferentes maneras, según las circunstancias se ha revelado. Él toma distintos nombres, de acuerdo a la manifestación circunstancial a Su pueblo; según sea la coyuntura.
En Zacarías 12:1 vemos una muy curiosa: respecto a los cielos, los extiende, y respecto a la tierra, la funda. Dios colocó todo con una función específica. En Génesis 1:14, observamos que la palabra "para" hace referencia a un fin. ¿Cuál es ese fin? Separar el día de la noche, servir de señales para las estaciones, para días y años; a fin de que los hombres podamos contar el tiempo y beneficiarnos de sus modalidades. Y complementa en el verso 17, diciendo: "Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra...".
Todo lo demás lo hizo en función de la tierra. Dios se declara ser además Aquel que forma el espíritu del hombre dentro de él.
Es un juego de fuerzas gravitacionales, dando todo el beneficio a la tierra, asignándole así convenientemente su tamaño, su eje de gravitación, para que fuese un lugar privilegiado en todo el concierto del universo de Dios. Dios funda la tierra donde se concentra el beneficio para ella. En Job 38:4-7, encontramos que Dios fundó la tierra con unas medidas precisas. Allí dice: "¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus basas? ¿O quién puso su piedra angular, cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios?". Al escudriñar las escrituras vemos entonces que el cielo es para la tierra, para su beneficio, y que la tierra es para el hombre, y maravillosamente el hombre es para Dios. Dios le dio un espíritu al hombre, para que en ese espíritu more el Espíritu de Dios.
Leemos en Génesis 1:26: "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra". En este versículo vemos que por primera vez Dios abre Su boca para revelar lo que había en Su corazón, y allí empieza a manifestar el propósito por el cual había fundado la tierra y expandido los cielos. En el trasfondo, vemos el amor con que Dios ha hecho todo; el amor que satura Sus propósitos. El amor se nota por la elección, y la elección por los detalles. Todo ello demuestra lo especial que somos para Dios. Detrás de todo se descubre que está la mano de Dios, y Dios es amor.
Todo este universo fue creado por amor por nuestro poderoso Dios, y muchos científicos lo admiten y lo creen. Los padres de la ciencia en su mayoría son creyentes. Einstein, por ejemplo, hablaba de "bordear el pensamiento de Dios". En todo esto vemos una panorámica del cielo hacia la tierra, y en la tierra el hombre con su espíritu para trazar el cumplimiento de su propósito divino.
EL PROGRAMA DE DIOS
El propósito de Dios en Efesios 1.
Escogidos antes de la fundación del mundo.
Para adentrarnos en el estudio del propósito
De Dios revelado en la Palabra, es conveniente realizar con detenimiento la lectura de Efesios 1:1-14:
"1Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso: 2Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. 3Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, 7en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, 8que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, 9dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, 10de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. 11En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, 12a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. 13En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.".
El Señor ha revelado sus propósitos, para que el hombre sepa de dónde ha venido, para dónde va y cuál ha sido el motivo de Dios para que lo instalara en esta tierra. También hemos de entender que El Señor ha hecho cosas profundas y maravillosas, por las cuales debemos en todo tiempo dar gracias; pero nos olvidamos de ellas y nos ocupamos de las más sencillas. En la carta de Pablo a los Efesios encontramos algunas de esas cosas profundas y maravillosas de Dios.
Al analizar el texto en Efesios 1, comenzamos con el verso 3: "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo". Pablo en su carta a los Efesios reconocía esta maravilla de Dios Padre. En un decreto eterno de Dios, antes de la creación, el Padre nos bendijo; decretó toda bendición espiritual, y nos escogió antes de la fundación del mundo, y según nos escogió, nos bendijo. En el verso 4 lo confirma, cuando dice: "...según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él". Aquí bendecir significa pronunciar un decreto a nuestro favor; Dios proveyó toda bendición según nos escogió para producir en nosotros el cumplimiento de ese propósito. Un plan de Dios, una elección, una bendición en virtud de la cual alcanzamos ese propósito.
Dios pronunció un decreto de bendición completa para que sus escogidos alcancen Su propósito; escogidos antes de la fundación del mundo para que se cumpla un propósito de Dios. El verso 5 dice:
"...en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad".
Predestinados significa dar un destino por anticipado; Dios no tiene que esperar a nadie para que tome la decisión. Hemos sido adoptados; en el original griego esta palabra tiene un sentido más profundo que en nuestro idioma; se puede traducir como filiación (philios), afiliarnos hijos suyos. Dios nos hace Sus propios hijos. En 2 Pedro 1:3-4, leemos: "1Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 4por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina...". La naturaleza superior es la naturaleza divina, nos hace hijos (hijificar, en el griego), participantes de su misma naturaleza; que lo que hay en nosotros de Él, se desarrolle. La vida divina (vida eterna) es la misma vida que Dios nos da. No es cualquier vida; no es la vida biológica, la creada; tampoco es la vida psíquica. Dios nos quiere hacer partícipes de su naturaleza; quiere forjarse en nosotros, formarse y contenerse en nosotros.
Todo lo que pertenece a la vida y a la piedad nos fue dado, por medio de Jesucristo; es el elemento que utiliza Dios; nos lo da como vida, como injerto; lo que Él logró espiritualmente debe ser formado en nosotros, por su puro afecto. Dios se propuso hacer muchos hijos como Su Hijo, y por eso hace que Su Hijo se forme en nosotros, para alabanza de la gloria de Su gracia. El verso 6 dice: "...para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado".
La gracia de Dios es tal, que produce gloria y alabanza. Es una obra maestra que Dios está realizando en nosotros, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.
Leemos los versos 7-9: "...En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo...". Aceptamos por gracia algo que Él quiere darnos gratuitamente. En el Amado tenemos redención; eso implica rescatar algo que se había perdido y volverlo a encaminar conforme a Su plan; gracia que hizo sobreabundar. La gracia no sólo no termina en la redención, sino que nos rescata para llevar adelante ese plan, en función del propósito de Dios para algo definido. Se trata de un propósito definido e inmutable de Dios, en el cual Él no quedará frustrado. La salvación es sólo el principio, no es el fin; es un medio para llevar a cabo Su plan. La gracia de Dios también se ocupa de ese propósito para el cual nos salvó. Dios nos salvó de ir a pique y nos salvó para un propósito.
Sigue diciendo en el verso 10: "...de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra". Reunir algo que estaba disperso, para que Cristo sea el centro, el sentido de todas las cosas; Cristo es quien le da sentido y realización a todas las cosas. Todo aquello que no funciona alrededor de Cristo, está desubicado. Antes, por razón de no tener a Cristo, nos encontrábamos perdiendo el tiempo; como si no tuviera objetivo ni sentido la vida, ignorando el propósito para el cual fue diseñado el hombre. Cuando la Palabra habla de reunir todas las cosas en Cristo, se refiere a Cristo corporativo. El verso 11 dice: "En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad". La Palabra aquí habla ya del Cuerpo; esos tiempos van hacia un cumplimiento. Dios nos salvó para un propósito.
El propósito de Dios en Romanos 8.
Predestinados a un propósito.
En Romanos 8:28 leemos: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados". En este verso encontramos una palabra clave: propósito. Dios tiene un propósito eterno, claro, definido y revelado en Su Palabra. Dios ha llamado a ese propósito a los que le aman. Los escogió y los llamó para eso; esos son los que ponen a Dios en primer lugar (llamados conforme al propósito). Los llamados por Dios para Su propósito, son los mismos que le aman, y a ellos todas las cosas les ayudan a bien; a ellos todas las cosas les están sujetas a un bien, sin que el Señor exceptuara nada. A nosotros no nos puede suceder sino el bien, aun las cosas dolorosas; detrás de lo que parece difícil, está el rostro del Señor, aun los ataques del mal, para configurarte al plan de Dios, a formarte conforme a Su propósito. En el caso de Dios, Él no tiene que esperar para que tú tomes decisiones. A los que antes conoció les dio un destino, como dice en el verso 29: "Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos". El Señor nos está conformando a la imagen de Su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos.
Dios quiere que el lugar central lo ocupe Su Hijo, porque la centralidad le pertenece a Cristo. No se trata simplemente de reunir por reunir, alrededor de cualquier cosa. Sin embargo, Satán siempre ha querido rivalizar con Dios y ha querido ocupar ese lugar central que le corresponde a Cristo. Debemos tener clara conciencia de la enemistad que existe entre la Simiente de la mujer (Cristo) y la simiente de la serpiente (Satanás). En Génesis 3:15 encontramos la primera profecía: "Y pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañal". El propósito de Dios es la centralidad de Cristo; el propósito de Satán, ocupar esa centralidad. Dios ha estado trabajando por la unidad. No se trata de cualquier tipo de unidad; hay otras unidades que no son de Dios. Dios quiere la auténtica unidad alrededor de Su Hijo; un solo Cuerpo. Dios conoce todo anticipadamente. Dice el texto sagrado en 1 Pedro 1:2: "...elegidos según la presciencia de Dios Padre...". Dios nos conoció primero y la presciencia (el anticipado conocimiento) de Dios le facilitó el habernos llamado. Todo lo que sucede en nuestra vida, es para gestar la Iglesia. También dice en romanos 8:30: "Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó". Es un derecho de Dios, irreversible, para que se cumpla; y esto se dio en Cristo. De lo anterior podemos deducir tres conceptos claros del corazón de Dios:
1. Dios tiene presciencia, o sea que conoce todo anticipadamente.
2. Dios tiene propósito, y para cumplirlo, eligió y predestinó.
3. Dios bendijo. Para que aquellos conocidos, elegidos, predestinados, pudieran alcanzar ese propósito, nos bendijo con toda bendición espiritual en Cristo, según nos escogió en El antes de que el mundo fuese.
El trabajo de Dios está contenido en Su Hijo, a quien ama, y le dio un regalo especial, que es la esposa, pues el Padre quiso hacerle bodas a Su Hijo. Leemos en 1 Juan 3:1-2: "1Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. 2Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es". La Iglesia es muy importante para Dios, y es el regalo especial que el Padre quiere darle a Su Hijo. Este es el negocio más grande que se ejecuta en toda la tierra; es el propósito de Dios. Por favor medite en las maravillosas declaraciones de la Palabra de Dios en Romanos 8:31-39:
"31¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 32El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? 33¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. 35¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. 37Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro".
El propósito de Dios en Efesios 3.
El lugar de la Iglesia en el propósito de Dios.
De acuerdo a los capítulos de las cartas de Pablo a los Efesios y Romanos que hemos examinado, todas las cosas acontecen en el propósito de Dios. Al examinar cuidadosamente el capítulo 3 de la epístola a los Efesios, vemos que Pablo tiene una causa: lo que el Señor tiene en Su mente, y Pablo todo lo hace en función de esa causa: el propósito de Dios. Leemos en Efesios 3:1-3: "1Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; 2si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros; 3que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente". En el verso 14 repite: "Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo". A Pablo le fue encomendada la economía por la gracia, es decir, el arreglo de Dios, la administración de Su gracia.
Pablo llama a todo, el programa de Dios, el misterio. Lo que él ha escrito se refiere al misterio para alcanzar el propósito. En Efesios 3, Pablo habla de ese propósito eterno. En el verso 11 dice: "...conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor".
Pablo todo lo hace por esa causa en función del propósito de Dios. La razón de nuestro existir es cumplir en Dios Su propósito. Todo lo anterior, conforme al propósito eterno, es algo que Dios ha tenido en Su razón. Y ese propósito lo vamos a ver en Su Iglesia. Economía es más que administración. La economía de Dios es todo un arreglo para que se produzca ese propósito. Al fijar nuestra atención en Efesios 3:3, lo que Pablo ha escrito hasta aquí se relaciona con el misterio. El meollo, el tema central, es el misterio de Cristo. Del Nuevo Testamento en adelante es revelado el misterio de Cristo, que consiste en algo más allá de la muerte en la cruz por nuestros pecados; va mucho más allá de ese fundamento que tenemos, pues ese misterio está constituido por la Iglesia. El misterio de Dios es Cristo, y el misterio de Cristo es la Iglesia, donde El se incorpora. La Iglesia es el vaso que Dios ha diseñado para contenerse en él; la Iglesia es un organismo para Dios. La obra maestra de Dios es la Iglesia; no existe en el universo otra cosa que Dios esté realizando más hermosa que Su Iglesia. No hay obra maestra de Dios más grande que Su Iglesia.
¿Para qué nos salvó Dios? A Pablo le es revelado ese misterio. En el verso 6 está lo fundamental, el objetivo, cuando dice: "...que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio".
El misterio de Cristo no es sólo un Cristo crucificado, sino además resucitado, incorporado, formándose y creciendo en la Iglesia para El mismo expresar a Dios; es el vaso que Dios ha diseñado para sí mismo y reunir alrededor de El todas las cosas. Dios quiere expresarse El mismo, y la Iglesia es el Cuerpo, es el vehículo, es el mecanismo de la sabia de Dios, creciendo y desarrollándose a través de muchas ramas.
Dios había hecho una promesa en Cristo, la simiente de Abraham; y el evangelio es el medio que Dios utiliza para hacernos copartícipes, coherederos y miembros de ese Cuerpo de Cristo. Jesús es la Cabeza, la Iglesia es el Cuerpo. Seguimos leyendo en el verso 7: "del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder". Lo que nos hace ministros, o sea servidores de Dios, es el don de la gracia que opera en cada uno, según el poder de Dios; según la operación de Su poder. Cuando el poder va actuando en ti, te da el don de poder actuar. Luego en el verso 8 dice: "A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo". Pablo se refiere al evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, y eso significa que descubrimos algo, pero después seguimos descubriendo. Además de predicar el evangelio, Pablo debe aclarar la economía del misterio escondido desde los siglos en Dios, como lo vemos en el verso 9, cuando dice: "...y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas".
Recuérdese que dispensación significa economía. Dios hace una obra perfecta en cada piedra de la Jerusalén celestial.
Continuamos la lectura en el verso 10, así: "...para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor". La multiforme sabiduría de Dios debe ser conocida a través de la Iglesia.
La Iglesia es un drama espectacular expuesto a multitud de miradas; la Iglesia es un espectáculo no sólo al mundo, sino a los ángeles y a los hombres. En 1 Corintios 4:9, leemos: "Porque según pienso, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte; pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres". La casa que Dios está haciendo es una casa espiritual, es una realidad espiritual; realmente lo que es Dios en ti y en todos; lo que somos cada uno; eso es lo que le importa a Dios. Todo lo que Dios quería del hombre desde su creación, lo hizo en Cristo, y por eso nos lo dio a nosotros por Su Espíritu. El Espíritu de Dios es incorporado a la Iglesia para expresar a Dios ante esos espectadores.
Volvemos a la epístola a los Efesios y leemos los versos 12 y 13: "...en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él; por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria". Cristo es el hombre perfecto; en El podemos confiar; y por eso Dios nos da a Cristo como alimento para que se forme en la Iglesia. Es curioso ver que las tribulaciones de Pablo eran la gloria de otros.
La creación a la luz del propósito eterno de Dios.
Damos un vistazo en el libro de los principios. Dice en Génesis 1:14-16: "Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas". Entramos a ver lo relativo a la creación, a la luz del propósito eterno de Dios. La creación fue hecha para desarrollar ese propósito. Así vemos los cielos, la tierra y el hombre. En el libro del profeta Zacarías 12:1b dice: "Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él". Respecto de los cielos, dice que Él los extiende; respecto de la tierra, Él la funda.
La tierra es importante porque es el punto de beneficio en todo el universo. Tan importante es la tierra, que Dios la colocó en el punto exacto, donde convergen las criaturas que El describe en Su Palabra.
Para que la tierra esté en la posición donde se encuentra, en su órbita exacta, los otros planetas deben hallarse donde están, y fueron colocados allí por Dios para ese fin; en un juego de fuerzas gravitacionales, que permiten el beneficio de la tierra. Dios ha hecho de la tierra algo especial, con un propósito especial, propósito que tiene que ver con la Iglesia.
Dios se ha pronunciado de diferentes maneras, según las circunstancias se ha revelado. Él toma distintos nombres, de acuerdo a la manifestación circunstancial a Su pueblo; según sea la coyuntura.
En Zacarías 12:1 vemos una muy curiosa: respecto a los cielos, los extiende, y respecto a la tierra, la funda. Dios colocó todo con una función específica. En Génesis 1:14, observamos que la palabra "para" hace referencia a un fin. ¿Cuál es ese fin? Separar el día de la noche, servir de señales para las estaciones, para días y años; a fin de que los hombres podamos contar el tiempo y beneficiarnos de sus modalidades. Y complementa en el verso 17, diciendo: "Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra...".
Todo lo demás lo hizo en función de la tierra. Dios se declara ser además Aquel que forma el espíritu del hombre dentro de él.
Es un juego de fuerzas gravitacionales, dando todo el beneficio a la tierra, asignándole así convenientemente su tamaño, su eje de gravitación, para que fuese un lugar privilegiado en todo el concierto del universo de Dios. Dios funda la tierra donde se concentra el beneficio para ella. En Job 38:4-7, encontramos que Dios fundó la tierra con unas medidas precisas. Allí dice: "¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus basas? ¿O quién puso su piedra angular, cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios?". Al escudriñar las escrituras vemos entonces que el cielo es para la tierra, para su beneficio, y que la tierra es para el hombre, y maravillosamente el hombre es para Dios. Dios le dio un espíritu al hombre, para que en ese espíritu more el Espíritu de Dios.
Leemos en Génesis 1:26: "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra". En este versículo vemos que por primera vez Dios abre Su boca para revelar lo que había en Su corazón, y allí empieza a manifestar el propósito por el cual había fundado la tierra y expandido los cielos. En el trasfondo, vemos el amor con que Dios ha hecho todo; el amor que satura Sus propósitos. El amor se nota por la elección, y la elección por los detalles. Todo ello demuestra lo especial que somos para Dios. Detrás de todo se descubre que está la mano de Dios, y Dios es amor.
Todo este universo fue creado por amor por nuestro poderoso Dios, y muchos científicos lo admiten y lo creen. Los padres de la ciencia en su mayoría son creyentes. Einstein, por ejemplo, hablaba de "bordear el pensamiento de Dios". En todo esto vemos una panorámica del cielo hacia la tierra, y en la tierra el hombre con su espíritu para trazar el cumplimiento de su propósito divino.
CADA DÍA. MENSAJE DE HOY
La cara del padre
“A los que de antemano Dios había conocido, los destinó desde un principio a ser como su Hijo...” Romanos 8:23
Muchos piensan en la espiritualidad como un alivio para el estrés de la vida moderna; otros, una forma de aproximarse de Dios. Al final, ¿qué es la espiritualidad?
De acuerdo a lo que dice el apóstol Pablo, la práctica de la espiritualidad es una jornada en la que descubrimos nuestra verdadera identidad. Es Dios quien nos justifica a través de Cristo Jesús quien nos dio su Espíritu para moldearnos como hijos suyos. Mi búsqueda por una espiritualidad más profunda es mi participación activa en los planes de Dios, y dejarme ser moldeado de acuerdo a la voluntad soberana de Jesucristo.
En ésta época donde la religión es vista a través del padrón de la psicología, “ser más espiritual” no es muy diferente que “¡quererme más a mí mismo!”, pero la verdadera espiritualidad no es quererse o apasionarse por sí mismo. Es apasionarse por Cristo y parecerse a Él.
El otro día, alguien me dijo: “eres la cara de tu padre”. Cuando vio mi cara pudo confirmar que soy hijo de mi padre, de tanto que me parezco con él. Por supuesto, me puse muy contento. Pero mi deseo verdadero, es que mire mi vida y vea la semejanza que tengo con mi padre Celestial. Ese es el objetivo al cultivar en mi vida la espiritualidad.
Piensa
La verdadera espiritualidad es cuando nos parecemos con Jesús.
Ora
Padre, queremos ser conocidos como discípulos tuyos que están siempre siendo moldeados de acuerdo a tu voluntad. Ayúdanos a que cada vez más podamos parecernos a Jesús. Amén.
“A los que de antemano Dios había conocido, los destinó desde un principio a ser como su Hijo...” Romanos 8:23
Muchos piensan en la espiritualidad como un alivio para el estrés de la vida moderna; otros, una forma de aproximarse de Dios. Al final, ¿qué es la espiritualidad?
De acuerdo a lo que dice el apóstol Pablo, la práctica de la espiritualidad es una jornada en la que descubrimos nuestra verdadera identidad. Es Dios quien nos justifica a través de Cristo Jesús quien nos dio su Espíritu para moldearnos como hijos suyos. Mi búsqueda por una espiritualidad más profunda es mi participación activa en los planes de Dios, y dejarme ser moldeado de acuerdo a la voluntad soberana de Jesucristo.
En ésta época donde la religión es vista a través del padrón de la psicología, “ser más espiritual” no es muy diferente que “¡quererme más a mí mismo!”, pero la verdadera espiritualidad no es quererse o apasionarse por sí mismo. Es apasionarse por Cristo y parecerse a Él.
El otro día, alguien me dijo: “eres la cara de tu padre”. Cuando vio mi cara pudo confirmar que soy hijo de mi padre, de tanto que me parezco con él. Por supuesto, me puse muy contento. Pero mi deseo verdadero, es que mire mi vida y vea la semejanza que tengo con mi padre Celestial. Ese es el objetivo al cultivar en mi vida la espiritualidad.
Piensa
La verdadera espiritualidad es cuando nos parecemos con Jesús.
Ora
Padre, queremos ser conocidos como discípulos tuyos que están siempre siendo moldeados de acuerdo a tu voluntad. Ayúdanos a que cada vez más podamos parecernos a Jesús. Amén.
martes, 6 de enero de 2009
CADA DÍA. MENSAJE DE HOY
LA VOZ QUE CONSTRUYE
“...para que me conozcan, porque todos, desde el más grande hasta el más pequeño, me conocerán.” Jeremías 31:34
Cuando mis amigos me cuentan de los paseos en las montañas, las caminadas por las trillas y me muestran lindas fotos, me da muchas ganas de ir también a esos lugares. Un deseo parecido surge cuando leo una buena autobiografía espiritual. Aunque no signifique que quiero encontrar a Dios a través de los otros. Yo mismo quiero conocerlo.
Para el pueblo antiguo de Dios, el conocimiento envolvía más que un pensamiento racional. El verdadero conocimiento era conquistado a través de la experiencia. Conocer a otra persona, era tener relación que tocase la mente y las emociones.
En los días de Jeremías, Solamente algunas personas que tenían una unción especial del Espíritu de Dios podían conocerlo íntimamente. Pero en el día de Pentecostés, eso cambió, el Espíritu fue derramado para que todos sean capaces de aproximarse de Dios.
Pero, ¿cómo es que pecadores como nosotros nos podremos aproximar de la santidad de Dios y continuar vivos? Dios toma la iniciativa y dice: “Porque les perdonaré su maldad y ya no me recordaré más de sus pecados.” (Jeremías 31:34) En Cristo Jesús, Dios nos acepta, nos perdona y tiene una relación de amor con nosotros – de corazón a corazón.
Piensa
El verdadero conocimiento es conquistado por medio de la experiencia.
Ora
Señor, como pecadores, tendemos a mantener cierta distancia de ti. Tú nos invitas a aproximarnos con un corazón sincero, por medio de Cristo. En tus manos estamos seguros y por eso nos aproximamos. Amén.
“...para que me conozcan, porque todos, desde el más grande hasta el más pequeño, me conocerán.” Jeremías 31:34
Cuando mis amigos me cuentan de los paseos en las montañas, las caminadas por las trillas y me muestran lindas fotos, me da muchas ganas de ir también a esos lugares. Un deseo parecido surge cuando leo una buena autobiografía espiritual. Aunque no signifique que quiero encontrar a Dios a través de los otros. Yo mismo quiero conocerlo.
Para el pueblo antiguo de Dios, el conocimiento envolvía más que un pensamiento racional. El verdadero conocimiento era conquistado a través de la experiencia. Conocer a otra persona, era tener relación que tocase la mente y las emociones.
En los días de Jeremías, Solamente algunas personas que tenían una unción especial del Espíritu de Dios podían conocerlo íntimamente. Pero en el día de Pentecostés, eso cambió, el Espíritu fue derramado para que todos sean capaces de aproximarse de Dios.
Pero, ¿cómo es que pecadores como nosotros nos podremos aproximar de la santidad de Dios y continuar vivos? Dios toma la iniciativa y dice: “Porque les perdonaré su maldad y ya no me recordaré más de sus pecados.” (Jeremías 31:34) En Cristo Jesús, Dios nos acepta, nos perdona y tiene una relación de amor con nosotros – de corazón a corazón.
Piensa
El verdadero conocimiento es conquistado por medio de la experiencia.
Ora
Señor, como pecadores, tendemos a mantener cierta distancia de ti. Tú nos invitas a aproximarnos con un corazón sincero, por medio de Cristo. En tus manos estamos seguros y por eso nos aproximamos. Amén.
lunes, 5 de enero de 2009
Esa ayuda viene de Cristo
Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguien tuviera el valor de morir por el bueno.
Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Con mucha más razón, habiendo sido ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira, porque, si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.
Romanos 5:6-11
Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguien tuviera el valor de morir por el bueno.
Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Con mucha más razón, habiendo sido ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira, porque, si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.
Romanos 5:6-11
Y necesita ayuda
Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. Entre ellos vivíamos también todos nosotros en otro tiempo andando en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos ; y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos). Juntamente con El nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús, porque por gracias sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.
No por obras, para que nadie se gloríe, pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.
Efesios 2:1-10
Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. Entre ellos vivíamos también todos nosotros en otro tiempo andando en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos ; y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos). Juntamente con El nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús, porque por gracias sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.
No por obras, para que nadie se gloríe, pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.
Efesios 2:1-10
El Hombre ha fallado
Como está escrito: "No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga, no hay ni siquiera uno.
Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Veneno de víboras hay debajo de sus labios; su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre; destrucción y miseria hay en sus caminos; y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Romanos 3:10-18
Como está escrito: "No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga, no hay ni siquiera uno.
Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Veneno de víboras hay debajo de sus labios; su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre; destrucción y miseria hay en sus caminos; y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Romanos 3:10-18
Tiene un propósito
Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual. Así podréis andar como es digno del Señor, agradándolo en todo, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios.
Fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, obtendréis fortaleza y paciencia, y, con gozo, daréis gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz. Y él nos ha librado del poder de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
Colosenses 1:9-14
Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual. Así podréis andar como es digno del Señor, agradándolo en todo, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios.
Fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, obtendréis fortaleza y paciencia, y, con gozo, daréis gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz. Y él nos ha librado del poder de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
Colosenses 1:9-14
PLAN DE SALVACION
El Plan de Dios
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de él.
Por su amor, nos predestinó para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.
En él tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia.
Él nos dio a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en el cumplimiento de los tiempos establecidos, así las que están en los cielos como las que están en la tierra.
Efesios 1:3-10
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de él.
Por su amor, nos predestinó para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.
En él tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia.
Él nos dio a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en el cumplimiento de los tiempos establecidos, así las que están en los cielos como las que están en la tierra.
Efesios 1:3-10
jueves, 1 de enero de 2009
AÑO NUEVO UNA VIDA NUEVA.
Es necesario tener un plan para este año que comienza, nada mejor que un inicio con Jesús, él es nuestro maestro y como sus discípulos debemos esperar las instrucciones.
Señor es nuestro mayor deseo obedecerle y hacer la voluntad de Dios.Este año que empieza, queremos entregárselo a usted. haga de el lo mejor para nuestras vidas, bendiga nuestros hogares y nuestro ministerio.Amén.
Para tí que eres un alfarero y deseas trabajar en el taller del maestro, Dios, te está invitando a que lo hagas con un corazón límpio y una vida nueva
Es necesario tener un plan para este año que comienza, nada mejor que un inicio con Jesús, él es nuestro maestro y como sus discípulos debemos esperar las instrucciones.
Señor es nuestro mayor deseo obedecerle y hacer la voluntad de Dios.Este año que empieza, queremos entregárselo a usted. haga de el lo mejor para nuestras vidas, bendiga nuestros hogares y nuestro ministerio.Amén.
Para tí que eres un alfarero y deseas trabajar en el taller del maestro, Dios, te está invitando a que lo hagas con un corazón límpio y una vida nueva
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