Sufrimiento y gracia
...No queremos que os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.
1 Tesalonicenses 4:13
En mi estante tengo un libro delgado, que habla sobre comentarios superficiales que hacen ciertas personas, cuando visitan a alguien que acaba de perder un ser querido.
“Los niños no lloran”, “ya tendrías que haber superado eso.” “Usted siempre va a encontrar a alguien que ya sufrió más que usted.” Muchos escuchamos comentarios como esos, cuando alguien que está sufriendo.
¿Por qué las personas hacen esos comentarios? Tal vez estén intentando ignorar la incomodidad del sufrimiento, o piensan equivocadamente que los verdaderos cristianos no sufren.
Pablo no estaría de acuerdo. El sufrimiento es una respuesta natural a la pérdida. Sufrimos por la persona amada, porque ella ocupaba un lugar importante en nuestras vidas.
Pablo también clasifica el tipo de sufrimiento que un cristiano experimenta. Sufrimos, él dice, pero no como las personas que no tienen esperanza. Nuestro sufrimiento es un sufrimiento de expectativa, hasta casi podemos decir “optimista”. ¿Cómo es posible? Puede ser, porque el vacío que nuestro sufrimiento crea, es llenado con la presencia de aquel, de quien el propio nombre es Resurrección y Vida. El triunfo de Cristo sobre la muerte llena el sufrimiento de gracia.
Piensa
El sufrimiento es una respuesta natural a la pérdida.
Ora
Dios amado, consuela a todo aquel que sufre. Delante de la muerte danos una esperanza en aquel que salió vencedor y vivo de la tumba, aquella mañana de Pascua. En el nombre de tu Hijo Jesús. Amén.
martes, 17 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario