Si no ayudan
Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas...
2 Timoteo 4:17
“Yo amo a la humanidad, pero no soporto a las personas”. ¿Usted también comparte ese pensamiento de Linus?( personaje de los dibujos animados de Snoopy). Las personas nos desilusionan. Muchas veces, no recibimos aquello que esperábamos.
Pablo pasó por esa experiencia. Durante su ministerio, Pablo llevó a Demas a los pies de Cristo. Demas era una persona muy entusiasta, él se dispuso a participar en el equipo misionario de Pablo. Cuando Pablo fue por primera vez a la prisión, Demas estaba entre sus colegas en Roma. (Colosenses 4: 13; Filemón 1:24).
Sólo que ahora Pablo está nuevamente en la prisión y Demas no está para apoyarlo. Al escribir a su discípulo y amigo Timoteo, Pablo expresa su sentimiento de traición: “Demas, amando este mundo, me abandonó y fue para Tesalónica”. Demas no sólo rompió su compromiso, Pablo continúa: “en mi primera defensa, nadie apareció para apoyarme...”
La decepción es una realidad cruel. Pablo nos dice también, que existe alguien con el cual podemos contar: “ El Señor permaneció a mi lado y me dio fuerzas”. Durante el juicio de Pablo, había un amigo con él en el tribunal: Jesucristo. Nosotros también podemos confiar en él, pues Él está siempre con nosotros y nunca nos desilusionará (Salmos 22:5).
Piensa
La decepción es una cruel realidad de la vida. Pero hay otra realidad: “El señor permaneció a mi lado”.
Ora
Señor Jesús, ayúdanos a comprender y perdonar las fallas de los otros. Por favor, danos la seguridad de que en los momentos más cruciales de nuestras vidas, tú estarás con nosotros. Amén.
sábado, 21 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario