El padre amoroso
Corrió a su encuentro, y lo recibió con abrazos y besos.
Lucas 15:20
Una de las más fascinantes historias de Jesús se llama “la parábola del hijo pródigo”. La palabra pródigo significa “derrochador” o “extravagante”. Por tanto, esa palabra se aplica tanto al padre como al hijo. El hijo fue extravagante al pedir su herencia y gastarla viviendo irresponsablemente. Pero, quizá el padre haya sido más extravagante aún. El cedió a su hijo quien le demostró desprecio al pedirle su herencia. Era como si dijese a su padre: “Quería que te murieras para que yo reciba mi herencia”.
Más tarde, el padre se llenó de compasión y corrió para recibir al hijo, a quien abraza y lo besa. ¿Esa no es una reacción extravagante y generosa de amor paterno? Además de eso, ¿Jesús no está hablando, en realidad, a respecto de su propio padre, que recibe a sus hijos rebeldes de vuelta al hogar?
La Buena Nueva es el mensaje maravilloso de un amor extravagante ofrecido por el Padre, que rechazamos cuando por egoísmo intentamos vivir solitos. La Buena Nueva significa que tenemos un mensaje de esperanza para todos los hijos que se rebelaron y viven descontroladamente a la orilla del abismo. Nuestro Padre está esperando. Vamos a adorarlo hoy. Volvamos a la casa del Padre que amorosamente nos espera.
Piensa
“La disciplina de la casa paterna es mil veces mejor que la libertad del mundo.” José Basilio
Ora
Padre celestial, gracias por la buena noticia de tu amor incondicional. Ayúdanos a ser un modelo de tu naturaleza de amor. Haz regresar a tus hijos que aún están lejos. En nombre de Jesús. Amén.
martes, 19 de mayo de 2009
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