Un padre paciente
... se enojó el hermano mayor, que no quería entrar, así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciera.
Lucas 15:28
La gracia es un perdón inmerecido para los hijos pecadores, pero arrepentidos. La gracia es una restauración amorosa que viene con sandalias, ropas y anillo – que significa que el hijo es recibido de vuelta como miembro de la familia. La gracia es una fiesta con buena comida. ¡Es todo gracia y más gracia!
Pero a algunas personas no les gusta la gracia. Tienen envidia, ira y no disfrutan del perdón y de la gracia. ¡No entienden y no aceptan el regalo inmerecido que Dios da!
El hermano mayor no podía aceptar la alegría de su padre con la vuelta de su hermano. El había trabajado duramente, pero no podía entender que estaba viviendo una buena vida en su casa sin valorizar todo aquello. Se refirió a su hermano diciendo “ese tu hijo”. Pacientemente el padre responde con amor, invitándole a participar de la fiesta: “Mi hijo... todo lo que tengo es tuyo”. Y al decir, “este tu hermano...” el padre nos recuerda de que todos los que están en casa y fueron encontrados, son nuestros hermanos.
Jesús enseña que su Padre es paciente y compasivo. El Padre se alegra con cualquier hijo que regresa a su casa. Dios desea que todos celebren el arrepentimiento, el perdón y una nueva vida, restaurada y agradecida.
Piensa
“Dios hizo que el arrepentimiento sea una virtud de los mortales.” Voltaire
Ora
Dios paciente y misericordioso, somos gratos por la imagen de un padre que se alegra con la llegada de sus hijos. Ayúdanos a regocijarnos con la llegada de ellos también. Oramos en nombre de Cristo Jesús. Amén.
jueves, 21 de mayo de 2009
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