El Padre Celestial de Jesús
Abba, Padre ... que no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.
Marcos 14:36
Pensar que Jesús sufrió sin pedir a Dios una alternativa, no es verdad.
Profundamente cansado y lleno de sufrimiento, Jesús pidió ayuda a sus discípulos. Él oró angustiado a su padre celestial, para que le librara del sufrimiento que se aproximaba. Oró diciendo Abba, en vez de “Padre”. Aquí está el hijo de Dios, sudando y temblando al enfrentar el sufrimiento: “Padre, tú puedes”. ¡Qué confianza!
Es la intimidad de una criatura con su padre diciendo que tiene miedo y pide que sea hecho algo para cambiar las circunstancias.
El hijo pidió con confianza, conociendo el poder de su padre, pero él también se sometió a la voluntad de su Padre. La muerte que él iba a enfrentar, llevando sobre sí mismo los pecados de toda la humanidad, sería muy difícil. ¡El Hijo necesitaba de su padre, de su papito!
Como hijos de Dios nosotros tenemos que enfrentar lo que Jesús enfrentó, pero orando como él oró: “No sea lo que yo quiera, sino lo que tú quieras.” Nuestro Padre celestial sabía lo que Jesús necesitaba, y Él proveyó para que Jesús venciese el pecado con su muerte. Dios también sabe lo que necesitamos y él nos provee. Oremos para enfrentar confiadamente y con coraje los desafíos del día a día.
Piensa
“Luchar y perder es mejor que nunca haber luchado”. Arthur Hugo Clough
Ora
Padre todopoderoso, vemos la lucha de tu Hijo y aprendemos que tú le ayudaste. Ayúdanos también a hacer lo mismo en todo lo que nos pidas y por donde vayamos. En nombre de Jesucristo. Amén.
lunes, 25 de mayo de 2009
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