Familia unida
Sopórtense unos a otros, y perdónense si alguno tiene una queja contra otro.
Colosenses 3:13
¿Es posible hoy en día vivir en familia una vida agradable y feliz? No siempre.
Hay momentos de alegría, distracción, paz, comunión, estabilidad. Podemos clasificar a esos momentos de “momentos felices”. Pero que la vida de una familia sea permanentemente feliz, es prácticamente imposible. Al final, la familia está compuesta de seres humanos, todos limitados e imperfectos.
Eso no nos impide buscar, luchar, pelear e intentar vencer todos los obstáculos que nos impiden vivir en armonía y feliz en un ambiente familiar, evitando así desentendimientos y divisiones. ¿Qué es lo que Dios espera de los miembros de la familia? Una esposa amorosa, comprensiva y sabia al hablar. Un marido fiel, paciente, dedicado y que ame de verdad a su esposa. Hijos que sean respetuosos y obedientes. Trabajadores honestos y responsables.
Antes de culpar a otros por la desunión y los problemas de la familia, miremos primero por nosotros mismos. Si buscamos a Dios con humildad y disposición para que él nos transforme, ya hemos dado el primer y gran paso para ayudar a crear un ambiente saludable y armonioso dentro del hogar.
La felicidad de una familia existe, pero necesitamos reconquistar cada día.
Piensa
La felicidad de la familia existe, pero necesitamos reconquistar cada día.
Ora
Padre amado, te damos gracias por tu Espíritu que nos habilita a soportar, comprender y perdonar. Transforma nuestras vidas para que haya unión dentro de nuestra casa. En nombre de Cristo Jesús. Oramos. Amén.
domingo, 31 de mayo de 2009
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