Predicadores atareados
“...No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas”.
Hechos 6:2
Cuando se empieza una nueva iglesia, necesitamos de algunos atributos importantes como la perseverancia, la fe, la motivación y la habilidad de relacionarse bien con los de afuera. Y también de los dones espirituales, esenciales para el inicio de una nueva congregación: lideranzgo, evangelización y fe.
Plantar una nueva iglesia incluye varias tareas delicadas: estipular gastos, encontrar el local, negociar contratos, sin contar el trabajo pastoral de predicar y visitar a las personas.
Cualquier pastor puede hablar de las exigencias dentro y fuera de la iglesia, pero en ninguna situación puede negligenciar la enseñanza de la Palabra. La iglesia sabia permite a su pastor se tome el tiempo suficiente para preparar la predicación y los estudios, que ayudan a mantener el rebaño saludable.
La distribución inadecuada de alimentos amenazaba la unidad de la iglesia primitiva, y si los apóstoles se concentrasen sólo en esta cuestión, toda la iglesia sufriría. Todo pastor de vez en cuando, necesita arreglar las sillas, servir la mesa o cuidar del jardín. Nuestro Señor y Maestro, lavó los pies de sus discípulos (Juan 13). Los apóstoles necesitaban que otros los ayudaran para dedicarse exclusivamente a la oración y a la predicación del evangelio.
Piensa
¿Estoy dispuesto a envolverme y ayudar a aliviar la carga de las tareas que pesa sobre el pastor de mi iglesia?
Ora
Padre, mantén a nuestros pastores fuertes en tu Palabra. Oramos especialmente por los pastores de las nuevas iglesias, sobrecargados de trabajo. Concédeles tiempo para el estudio de la Palabra. Amén.
jueves, 13 de agosto de 2009
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