Audacia espiritual
“... y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra...”
Hechos 4:29
El libro de hechos de los Apóstoles, habla frecuentemente de la audacia de los creyentes. La iglesia primitiva enfrentaba mucha persecución y dificultades, pero los creyentes estaban llenos de valor. Este libro también narra la historia de algunos gobernadores que trataron de intimidar a Pedro y a Juan. Sólo que ellos no se intimidaron ni tuvieron miedo, impresionando a sus adversarios. Viendo el valor de los discípulos, y sabiendo que eran hombres comunes e incultos, se admiraron aún más. Los discípulos tenían la certeza de que sus vidas estaban en las manos de Dios, esto era lo que les daba coraje y fuerza.
Para testificar de Cristo, también hoy día depende de la audacia y la osadía que nos da el Espíritu. Ningún plantador de iglesias, plantaría una nueva iglesia sin tener el valor suficiente para hacerlo. Algunos van lejos de sus hogares, otros entran en lugares desconocidos y peligrosos, otros van con su familia a lugares violentos. Invitan a personas que ni siquiera conocen, para que se reunan.
Sin audacia, ninguna iglesia sobrevive. El Espíritu Santo nos quiere llevar a hablar de Jesús, a pesar del miedo que podamos sentir. Dios nos llama para que tengamos audacia para iniciar un nuevo ministerio. Debemos preguntar a él el lugar, tiempo y modo.
Piensa
Sin audacia, ninguna iglesia sobrevive.
Ora
Padre, a través de tu Santo Espíritu, ayúdanos a ser audaces para enseñar tu Palabra a las personas que están sin rumbo y de-sesperadas. Que seamos misericordiosos. En nombre de Jesús. Amén.
viernes, 7 de agosto de 2009
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