Mantén la sencillez
“Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos”
Mateo 6:33
“Es un don ser sencillo, es un don ser libre”, decía un himno antiguo de una comunidad religiosa (Shakers). Muchos de nosotros creemos que es difícil comprender esas palabras porque no entendemos el significado de lo que es ser sencillo. En éste contexto, ser sencillo significa simplemente “el aspecto central” de la vida.
Si la mayoría de los cristianos busca un nivel elevado de madurez espiritual y de santidad, ¿por qué es que solo algunos lo consiguen? Para muchos, el motivo principal, es que las personas dan más importancia a las cosas sin importancia. En la vida tenemos más opciones insignificantes, que podemos elegir. ¿Cómo organizar las prioridades? ¿Cómo podemos conocer las posibilidades y saber lo que debemos rechazar y lo que debemos escoger? La respuesta está en la sencillez. Saber cual es “el punto principal”. Entonces, ¿cuál es el punto principal? Jesús dijo a sus discípulos que era “buscar primero el Reino de Dios”.
Cuando nos centramos en demostrar el Reino de Dios en el mundo a través de la obediencia, no somos derrotados por situaciones de poca importancia y para nosotros, el “punto principal” es el “punto principal”. Entonces, la vida pasa a gozar de libertad y alegría. Cuanto más cultivamos una vida sencilla, nos volvemos cada vez más ricos como persona.
Piensa
“¡Es un don ser sencillo, es un don ser libre!”
Ora
Dios Eterno, que tu voluntad sea hecha a través de nosotros. Que la ciudadanía de tu reino sea la referencia principal por la cual moldeamos nuestras vidas. En nombre de Jesús, nuestro mayor ejemplo. Amén.
viernes, 16 de enero de 2009
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