Sufrimiento
“...sentir en mí el poder de su resurrección y la solidaridad en sus sufrimientos”
Filipenses 3:10
¿Quién quiere ser herido? ¿A quién le gustaría luchar contra el cáncer? ¿A quién le gustaría sufrir con la separación de un casamiento? Nadie quiere pasar por el dolor. Entonces, ¿por qué el apóstol Pablo quería sufrir con Jesús?
Por el simple motivo de que, solamente el deseo genuino de sufrir por Jesús lo haría participar de la expansión del Reino de Cristo en el mundo. Para que el significado de la cruz y el sepulcro vacío fuesen conocido en todo el imperio Romano, Pablo tenía que estar dispuesto a sufrir el dolor físico como el espiritual.
De la misma manera, para nosotros no es diferente. Anunciar el evangelio significa estar dispuesto a sufrir con los que sufren. Significa, ser marginado por mantener firme nuestras convicciones cristianas. En algunas situaciones, puede hasta significar morir por la fe en Cristo. Momentos de sufrimiento son oportunidades para la actuación de la gracia. Descubrimos que tiempos difíciles son momentos en los cuales crecemos espiritualmente.
Muchos de nosotros, en este momento estamos pasando por angustias y por momentos difíciles. No elegiríamos tal sufrimiento si tuviésemos que escoger. Pero cuando los enfrentamos con Cristo, nuestra vida espiritual alcanza una madurez que nunca tuvimos antes.
Piensa
“Con la fuerza que Cristo me da, puedo enfrentar cualquier situación.” Filipenses 4:13
Ora
Señor, perdónanos cuando pensamos que porque somos cristianos somos exentos de pasar por el dolor y el sufrimiento. Danos tu gracia para atravesar los tiempos sin vacilar . Amén.
lunes, 26 de enero de 2009
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