miércoles, 21 de enero de 2009

CADA DIA . MENSAJE DE HOY

Jugando limpio

“...confiésense unos a otros sus pecados”. 
Santiago 5:16

Confesar nuestros pecados a Dios, es suficiente y tiene fundamento en las Escrituras. Entonces, ¿por qué Santiago nos pide que confesemos nuestros pecados unos a otros? ¿Por acaso Dios se divierte al vernos siendo humillados ante las personas? ¿Eso es como una penitencia para obtener la gracia de Dios?

Nada de eso. Santiago nos invita, no como algo importante para Dios, pero sí para nosotros. Primero, es difícil creer que nuestro perdón es verdadero. Muchos de nosotros confesamos nuestros pecados a Dios más de una vez, aún así no aceptamos su perdón. Es muy valiosa la ayuda de una persona cristiana quien nos recuerda que “si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para purificarnos de toda injusticia” (1 Juan 1:9).

En segundo lugar, cuando contamos a alguien sobre nuestro pecado, el pecado pierde su encanto y deja de ser atractivo. Comenzamos a ver que el pecado nos hace sentir que somos un trapo sucio. Tal vez pensemos que nuestra rebeldía nos fascine y que estemos en el control absoluto de la situación. Pero al depararnos con la verdad nos damos cuenta que el pecado nos engaña. Todos necesitan de alguien, con quien pueda abrir su corazón y ser honesto en relación a sí mismo.

Piensa

La Biblia tiene razón. Es necesario confesar nuestros pecados unos a otros para que seamos curados.

Ora

Padre, ayúdanos a ser honestos contigo y unos con otros. Danos coraje para confesar y experimentar la alegría de ser perdonados y la libertad de toda culpa. En nombre de Cristo Jesús nuesto Salvador. Amén.

No hay comentarios: